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LOS JUECES, ESOS DIOSES JUSTICIEROS

16 Feb

Por Juana Lanuza. Experta en mobbing

Juana Lanuza

Se supone que, hoy en día, todos tenemos claro que la justicia no nos mide a todos por el mismo rasero. Hasta hace un par de décadas aún podía haber gente ingenua que pensara que la justicia era realmente justa, pero con toda la comedia televisiva de corrupción política, hasta el más escéptico se ha debido caer del guindo ya. Otra cosa es, que alguien se atreva a manifestarlo públicamente…te puede caer un buen puro tan sólo con sugerir que algún juez es prevaricador.

¡Madre mía! ¡Qué horror! ¡Qué blasfemia! ¡Qué gran desacato!

¡Nos han impuesto la ley de la mordaza!

Pero la realidad es que el sistema judicial no nació para hacer justicia al pueblo, sino para tenerlo controlado por el bienestar de los poderosos.

El sistema judicial fue establecido por hombres, para beneficio de una sociedad patriarcal. Las mujeres no han tenido, ni tienen, nada que decir ni aportar; sólo seguir y sufrir el sistema.

Dicen los historiadores, que la cárcel pasó a usarse como pena preestablecida en Europa entre el siglo XVII y principios del XIX y la causa fue la Revolución Industrial.

Con la industrialización, comenzaron a desarrollarse grandes núcleos urbanos, causados por el movimiento migratorio de las zonas rurales a las industriales en busca de trabajo.

Poco a poco empezaron a haber excedentes de mano de obra y mucha gente proveniente del mundo rural quedó desempleada y sin medio de subsistencia. Esto dio lugar a la mendicidad, prostitución, alcoholismo y robo a gran escala y a otras situaciones que podían desestabilizar el poder dominante de la época.

Es en este contexto en el que aparece la cárcel como aislamiento, en respuesta a situaciones problemáticas y no deseables por los poderosos.

Paralelamente, el sistema judicial como lo entendemos hoy, surgió para gestionar los problemas sociales causados por la pobreza. Fue un asunto de política social.

Con la industrialización, la pobreza afectaba a grandes grupos de población y se convirtió en un fenómeno social incómodo. Era algo sobre lo que había que actuar; un problema a solucionar.

Así las cosas, la cárcel aparece como una solución para quitar de la vista a gente que los ricos consideraban molestos en la calle, o que daban un mal ejemplo de comportamiento social.

La cárcel y el sistema judicial establecido para regular quien debía ir a ella, ha sido siempre un mero instrumento político, establecido por un sistema social patriarcal.

La cuestión es, que los jueces se han constituido en los dioses de la justicia y nos lo han hecho creer a golpe de maza. Nos imponen su justicia, o injusticia (depende del cristal con que se mire), con voluntad férrea por el derecho que les otorga el Estado.

Por lo tanto, si es el gobierno el que les otorga el poder…¿a favor de quién se supone que van a estar siempre los jueces?

Y ya sabemos, según el dicho popular, que “hecha la ley hecha la trampa” y, ¿quién mejor que el que mejor conoce la ley, para ejecutar mejor la trampa?

Lo dejó muy claro, el Presidente del Consejo General de la Ciudadanía Española en el Exterior, en una frase que no tuvo ningún tapujo de pronunciar durante una reunión europea sobre “Educación y cultura”, el 2 de octubre de 2012: “Las leyes son como las mujeres, están para violarlas”.

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‘Mobbing’, un delito invisibilizado

14 Feb

El sector sanitario es uno de los más afectados en lo que a acoso laboral se refiere, y según un estudio sobre la situación laboral de las y lo médicos en el Estado español en 2016, el 43,5% de las y los médicos reconocieron haber sufrido algún tipo de acoso laboral en su centro de trabajo. El caso de Rosa Andrés podría ser un ejemplo de ello. Esta mujer de 60 años de edad desarrollaba su labor como analista –Análisis Clínicos- en el Hospital de Balbastro hasta que fue despedida cuando denunció a su Jefe de sección por acoso laboral.

Foto: Grupo Readmisión Rosa

El acoso laboral o ‘mobbing’ está considerado uno de los delitos más complejos de demostrar a la hora de realizar una denuncia. De hecho, esto es realmente lo que provoca su invisibilización ante la sociedad. Este maltrato psicológico pueden ejercerlo todas aquellas personas que se encuentran dentro del ámbito laboral pero con mucha frecuencia lo llevan a cabo personas que tienen a otras a su cargo.

Los tribunales españoles lo definen como “toda situación o conducta que, por su reiteración en el tiempo, por su carácter degradante de las condiciones de trabajo y por la hostilidad o intimidación del ambiente laboral que genera, tiene por finalidad o como resultado atentar o poner en peligro la integridad del trabajador”.

Agresiones verbales, sobrecargas de trabajo, difusión de rumores difamatorios o abocar a una persona al ostracismo más absoluto son algunas de las formas en que determinadas personas ejercen sobre otras este acoso silencioso. Las repercusiones que sufren las personas que lo padecen son muchas y diversas. Ansiedad, estrés, úlceras, depresión, pérdida de autoestima o problemas cardiovasculares son, entre otras, algunas de las enfermedades que se pueden desencadenar por culpa de este maltrato.

En 2014, el profesor de la Universidad de Alcalá, Iñaki Piñuel, ya advertía que el ‘mobbing’ había aumentado en el Estado español un 40% desde el comienzo de la crisis, siendo el sector sanitario uno de los más afectados.

Según se desprende del IV Estudio sobre la situación laboral de las y lo médicos en el Estado español en 2016, el 43,5% de las y los médicos reconocieron haber sufrido algún tipo de acoso laboral en su centro de trabajo. Son, además, las mujeres las que más padecen este tipo de maltrato penado por la ley, un 46,6% frente a un 41,3% de los hombres.

El caso de Rosa Andrés podría ser un ejemplo de ello. Esta mujer de 60 años de edad desarrollaba su labor como analista –Análisis Clínicos- en el Hospital de Balbastro gracias a una oposición que consiguió hace 27 años. Según explica Rosa, hace 13 años el Jefe de Sección comenzó a acosarla laboralmente para “robarle” la plaza y “regalársela a algún contratado, a alguno que fuera un buen pelotillero a su servicio”. Poco a poco, el Jefe de Sección “fue implicando a los sucesivos directores y gerentes del hospital, llegando al punto que, al ser éstos políticos, los jueces no dudaron de su palabra y la mía no contó para nada”.

En 2008, Rosa decidió poner el asunto en manos de la entonces consejera de Salud y Consumo, Luisa María Noeno (PSOE), quien le respondió con un informe del Instituto de Medicina Legal en el que se afirmaba que no existía acoso alguno y donde se insinuaba que sufría problemas psicológicos. “Todo ello sin ninguna investigación ni diagnósticos previos. No se llegaron ni a reunir conmigo”, asegura esta extrabajadora del Hospital de Balbastro.

Cabe recordar que Luisa María Noeno es actualmente Jefa de Servicio de Igualdad e Integración Social, un nuevo servicio creado dentro del organigrama del Gobierno de Aragón y que depende de la Consejería de Ciudadanía y Derechos Sociales dirigida por María Victoria Broto, quien la fichó en 2015.

Año éste en el que fue acusada de prevaricación administrativa por haber intervenido en el despido improcedente del doctor J.L.A., y por el que Fiscalía pedía para ella una condena de inhabilitación para cargo y empleo público de ocho años. Para la acusación, las decisiones que motivaron el despido –y así se recogía en una sentencia del Tribunal Superior de Justicia (TSJA)- fueron fruto de la venganza. Finalmente, el fiscal del Juzgado de lo Penal número 3 de Zaragoza retiró los cargos contra la exconsejera.

Anteriormente, y desde 2012, ocupaba la jefatura de sección de Justicia Gratuita, sección que se ocupaba de la asistencia jurídica de los y las ciudadanas que carecen de recursos económicos.

“Me han destrozado mi carrera profesional y mi jubilación”

En el año 2009, y volviendo al caso de Rosa Andrés, interpuso finalmente una querella por acoso laboral contra el Jefe de Sección del Hospital de Balbastro, que fue archivada un año más tarde debido, en parte, al informe del Instituto de Medicina Legal con el que la exconsejera Nueno respondió a Rosa cuando ésta le trasladó su caso. Fue a partir de entonces cuando, según afirma, su jefe “empezó a contraatacar” y consiguió que en 2011, el Salud le abriera el primer expediente disciplinario y, sin llegar a finalizar éste, le abrieron un segundo.

En total, cinco años de suspensión de empleo y sueldo. “Es decir, a la calle sin un euro por el resto de mi vida laboral y aún me faltan varios años de cotización para poderme jubilar. Me han destrozado mi carrera profesional y mi jubilación”, recalca Rosa.

El primero de los expedientes contemplaba una penalización de dos años y medio y fue ratificado por el Juzgado de Zaragoza. Mientras que por el segundo, y según el Juzgado de Primera Instancia de Uesca, fueron seis meses de penalización. “Esta sentencia fue recurrida y el Juzgado de Zaragoza –el mismo que juzgó el primer expediente- me penalizó con dos años y medio, que es lo que había pedido el Salud”, añade. No obstante, Rosa ha recurrido al Tribunal Supremo y se encuentra actualmente esperando la sentencia final de dicha institución.

“En estos momentos tendría que estar trabajando porque ya he cumplido los dos años y medio del primer expediente y los seis meses del segundo que dictó el juez de Primera Instancia de Uesca”, subraya. “Pero el Salud no quiere que vuelva a trabajar porque su objetivo es atormentarme de por vida”, matiza. De hecho, señala que el pasado mes de septiembre el Salud le envió una notificación donde se le comunicaba que podía incorporarse al trabajo en un plazo de 30 días.

Rosa recibió la noticia con “gran ilusión” y se presentó al miércoles siguiente en su lugar de trabajo para desempeñar otra función, ya que su plaza, según apunta, se la han “robado y no me la quieren devolver”. Pero ese mismo día, tal y como relata Rosa, “el Salud ejecutaba el castigo del segundo expediente”, por lo que no podía volver a trabajar hasta dentro de dos años.

“Pero aún hay más, porque esta gente nunca me dejará en paz”, lamenta. El pasado mes de octubre, esta extrabajadora del Hospital de Balbastro tuvo que ir a declarar al Juzgado de dicha localidad, ya que su exjefe y una trabajadora, “aliada suya”, le pusieron una querella por injurias. “Y es lo que una vez me dijo mi jefe: que me arruinaría la vida”, añade.

Rosa continúa explicando, además, como el acoso laboral ha llegado hasta tal punto que ha llegado a temer por su vida. “Durante estos 13 años han intentado aniquilarme psicológicamente con todas las técnicas del ‘mobbing’: poniéndome trampas en el trabajo, denigrándome y difamándome […], acusándome de faltas en el trabajo y de llegar siempre tarde”, lamenta.

Por todos estos motivos, Rosa ha comenzado una campaña con la que quiere dar a conocer su caso a la ciudadanía y lo más importante, mostrar que el acoso laboral o ‘mobbing’ es un delito real y tiene más presencia en el ámbito laboral de la que debería, aunque las condenas por ello sean poco significativas.

Para ello se ha creado un grupo de apoyo a Rosa Andrés mediante un blog participativo desde donde se pide al actual consejero de Sanidad, Sebastián Celaya, “que se deje de utilizar el ‘mobbing’ contra esta extrabajadora del Hospital de Balbastro, y que se le readmita en el Laboratorio del CASAR de Fraga”.

Origen:  Miembro del Consello d’AraInfo. @mr_belbedere ‘Mobbing’, un delito invisibilizado – AraInfo | Diario Libre d’Aragón

¿Qué es el acoso moral?

25 Ene

Por Juana Lanuza. Experta en mobbing

Juana Lanuza

 Acoso moral es el acoso psicológico que tienen en común todos los tipos de maltrato, ya sea mobbing, bulling, familiar, sexual, institucional, etc.

Según el diccionario de la lengua española: es la práctica ejercida en las relaciones personales, consistente en dispensar un trato vejatorio y descalificador a una persona, con el fin de desestabilizarla psíquicamente.

Todos los tipos de acoso conllevan un maltrato psicológico y un abuso emocional. Las víctimas son sometidas a la incertidumbre y a la impotencia y van perdiendo su autoestima y la seguridad en sí mismas.

En nuestro mundo hay muchos casos de maltrato físico, pero casi nunca un maltrato físico continuado es sólo eso, nada más físico, sino que siempre va acompañado de un acoso psicológico. Y además están los maltratos psicológicos que casi siempre acaban también en maltrato físico, pero menos patente…un pez que se muerde la cola.

En total creo que suman muchos casos en España, aunque a simple vista no lo parezca.

El problema es que el maltrato físico deja una huella patente, se puede ver y mostrar y el psicológico no; te lo tienes que comer y tragar. Porque, ¿quién va a creer algo que no se ve de puertas afuera?

Lo dice Tomás Navarro, psicólogo y autor del libro “Kintsukuroi – El arte de curar heridas emocionales”:

“El dolor físico es temporal. Ningún golpe duele eternamente. Nuestro cuerpo es sabio y sabe recuperarse rápidamente del dolor.

Pero hay un tipo de maltrato mucho peor, un maltrato silencioso y sibilino, un maltrato astuto y discreto, un dolor sofisticado que duele sin fin, mucho más allá del golpe. Un dolor seco y profundo que te seca el alma. Un dolor que no nace de golpe alguno, sino del desprecio, del abandono, de una mirada de odio, de un rechazo a tu ser más íntimo. Este es el peor dolor sin duda, el dolor del insulto y de la incomprensión”.

Cuando sufres acoso moral te duele el alma y vives en un sinvivir continuo. Estás permanentemente angustiada y te sientes como una piltrafa.

No entiendes que pasa, ni por qué, y el no entender crea incertidumbre y angustia.

Sufres y lo más grave de todo es que te meten el miedo en el cuerpo y te obligan a sufrir en silencio.

Los acosadores no tienen ningún respeto por la vida de los demás, les da igual que la víctima viva o muera; si vive mucho tiempo la harán sufrir hasta que se muera, si muere, ya se buscarán otra víctima. Los acosadores nunca descansan.

Para el maltratador la víctima es la culpable de todos los males, los del acosador y los de su entorno. Es igual que seas niño o adulto, el mecanismo del acoso es muy similar.

El acosador no parará hasta haber integrado en tu organismo el síndrome de la culpabilidad. Repetirá y repetirá, sin cesar, que tú tienes la culpa de todo lo que le pasa a él, a ti y a tu alrededor; nunca perderá la oportunidad de recalcarlo, a ti y a la gente de tu entorno.

Otra cosa que quiere el acosador es desestabilizarte, que te sientas como una piltrafa, una inutilidad y que no vales una mierda; o sea, que ya te puedes morir que no se pierde nada… y la verdad es que, en los momentos de acoso más intenso, te vienen unas ganas locas de morir y acabar así con el sufrimiento.

El sentimiento de haber sido humilladas, despreciadas y rechazadas es el que domina en todas las víctimas de maltrato.

Otro deseo del acosador es aislarte de tu entorno: él domina el escenario, estás a su servicio y no quiere que nadie interfiera en su camino.

Según Marie France Hirigoyen, psiquiatra experta en acoso moral y mobbing: “Hay pocas agresiones que comporten trastornos psicosomáticos tan graves a corto plazo y consecuencias tan desestabilizadoras a largo plazo”.

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Padres contra el cese de un médico que se quejó de falta de recursos: “Salvó la vista a mi hija”

31 May

  • Familias de toda España lanzan una campaña para que se restituya en su puesto al jefe de Oftalmología Infantil del Hospital La Paz de Madrid.
  • Este médico ha venido denunciando las precarias condiciones en las que trabaja, protesta que estas familias respaldan.
  • “No hay intimidad”, “cuatro y cinco niños son atendidos al mismo tiempo” o “faltan medios” son algunas de las quejas que plantean.
  • El centro niega que su destitución se deba a esas reclamaciones y argumenta que la decisión se ha tomado por su mala gestión.

José Abelairas acompañado de alguno de los pacientes que piuden su readmisión como Jefe de Oftalmología Infentil del hospital La Paz

La indignación ha llevado a muchos padres que hasta ahora no se conocían a unirse por una causa común: la readmisión del doctor José Abelairas como jefe de sección de Oftalmología Infantil del Hospital La Paz de Madrid, cargo que desempeñaba desde hacía 12 años. Todos ellos tienen hijos con afecciones oculares que son tratados en esa unidad y consideran muy injusta una decisión que tanto Abelairas como quienes le apoyan están convencidos de que se debe a sus reiteradas quejas por la falta de recursos con la que él y su equipo trabajan.

Este médico ha remitido por registro durante el último año y medio una decena de escritos a la gerencia del centro denunciando cuestiones como la masificación y la imposibilidad de comunicar los diagnósticos con intimidad y reclamando personal especializado, espacio y aparatos e instrumental. Pide también que los seis oftalmólogos de la sección se dediquen exclusivamente al Infantil. “A los efectos es como si solo estuviéramos tres“, asegura a 20minutos, lamentando que no todos estén a tiempo completo porque tienen que atender a adultos.

Lo único que quiere son más medios“, afirma Gonzalo Ferreiro, “testigo directo” de que este facultativo “se queja con razón“. “Cuando mi mujer y yo llegamos a su consulta nos sentíamos como animales abandonados. Llevábamos siete u ocho meses buscando un diagnóstico para nuestro hijo y estábamos desesperados“, recuerda. Este matrimonio había detectado que su bebé tenía un problema en el ojo derecho y había visitado a cerca de 15 oftalmólogos de la Comunidad de Madrid, “todos los de renombre“, hasta que finalmente una doctora les recomendó que acudiesen a Abelairas, “el máximo referente“.

Nos trataron con cariño, con humanidad, y nos dieron todo el apoyo que necesitábamos. Nos dijo que no sabía qué tenía el niño pero que iba a crear una equipo multidisciplinar para ver cuál era su patología“, continúa. Así fue como descubrieron que su pequeño, que acaba de cumplir cuatro años, había nacido con una enfermedad rara: neurofibromatosis de tipo 1. A ello se suma un tumor en el nervio óptico, lo que deriva en una pérdida de visión del 30%.

La gratitud de esta pareja a la “profesionalidad, dedicación y humanidad” del oftalmólogo orensano les llevó a lanzar una campaña en la web de recogida de firmas Change.org el mismo día que se enteraron de la noticia de su destitución a través de los medios. En ella exigen que se le readmita en el cargo. “Nos invadió una sensación de injusticia y de impotencia. Pensamos que era lo único que podíamos hacer“, aseguran.

Más de 16.200 firmas

Esa entrada supera ya los 16.200 apoyos y si a ellos no se les hubiera ocurrido lanzarla lo habrían hecho otros padres, por ejemplo, Vanessa Bernal. “Entré para crear una campaña y vi que ya estaba la de Gonzalo“, comenta. Su hija, de dos años, tiene un retinoblastoma bilateral, un cáncer de retina que le detectaron con 14 meses, “cuando fueron a ponerle gafas“. “El médico que la vio notó que tenía afectado un ojo y nos dijo que iba a derivarnos al mejor especialista de Europa. Al día siguiente el doctor Abelairas nos recibía en Oncología Infantil“, cuenta, sin poder evitar que los pelos se le vuelvan a poner de punta. Desde entonces son pacientes de este facultativo, quien les comunicó que la enfermedad estaba realmente en ambos lados.

Siempre ha sido muy correcto y lo ha dado todo. Gracias a él nuestra hija fue atendida rápidamente. Vino a verla un domingo después de operarla aunque no estaba de guardia. Incluso se movió todo lo que pudo para que le dieran quimioterapia en el IMO (Instituto de Microcirugía Ocular) lo antes posible. Es un tratamiento para salvarle el ojo derecho, que es el que peor tiene. Dejo en manos de este hombre la vida de mi hija con total tranquilidad. Pese a lo que le han hecho sigue dándolo todo. No he conocido nunca un médico así. Es puro amor lo que tiene por su profesión“, agrega.

Vanessa también atestigua que lo que Abelairas “denuncia salta a la vista de cualquiera que pase por la consulta. No pueden más, no dan más de sí con los medios humanos y materiales de que disponen“. “Es el camarote de los hermanos Max. Se rotan las máquinas, no hay un despacho en el que te puedan contar las cosas, faltan medios…“, concreta. Igualmente destaca que niños inmunodeprimidos esperan su turno cerca de otros que llegan con algún virus: “El retinoblastoma es una causa para pedir una excedencia remunerada y no puede ser que yo la haya cogido porque mi hija no puede estar con otros niños y cuando voy a la consulta tenga riesgo de pillar una infección“.

Los testimonios de Gonzalo y Vanessa se suman a muchos otros. “A veces he visto a oftalmólogos de adultos y es necesario que el personal esté especializado en niños, porque no se les trata igual“, afirma María Ramírez, madre de una menor con cataratas. “No hay intimidad. Tienen que dar los diagnósticos en la consulta y, por muy bajito que hablen, solo tienes que ver las caras de los padres para saber qué les están diciendo“, añade Inma Lojo, con un crío que padece el mismo problema. “Cuatro y hasta cinco niños son atendidos al mismo tiempo y muchas veces se ven obligados a hacer esperar y a demorar la atención debido a, por ejemplo, la necesidad de compartir un tonómetro“, prosigue Guadalupe Jara, cuyo bebé también tiene cataratas congénitas.

Centro de referencia nacional

Oftalmología Infantil de La Paz es centro de referencia nacional, lo que se conoce como CSUR, para cinco patologías. El 60% de sus pacientes son de fuera de la Comunidad de Madrid, según datos del doctor Abelairas, por lo que los apoyos le llegan de toda España. Es el caso de Guadalupe, que reside en Toledo, y también de Elisa, que se traslada desde Soria con su hija de 20 meses, trasplantada de córnea. “Nos dicen que estemos tranquilos porque sigue como médico pero no va a poder hacer cosas que antes hacía“, lamenta.

Salvó los ojos y la vista de mi hija. Lucha por el tratamiento que cada niño necesita y siendo solo adjunto no podría”, comparte Consuelo Hernández, madre de una pequeña de seis años con retinoblastoma bilateral, quien agradece al médico su “lucha personal” hasta lograr que su hija fuera derivada a otra clínica para recibir una técnica más precisa y menos invasiva que la quimioterapia.

Los padres responden así a las manifestaciones de la dirección del hospital, que intenta tranquilizarles asegurando que Abelairas continúa siendo facultativo de La Paz y que solo se le ha relevado de las funciones organizativas. “Es un buen médico. Los problemas son como jefe de sección”, indica a este diario Felix Armadá, jefe de servicio de Oftalmología y quien niega que el cese esté relacionado con las protestas por la falta de medios. Pone como ejemplo que el oftalmólogo infantil se negaba a dar los datos de gestión de los centros de referencia, que Sanidad pide periódicamente como control de calidad, retrasándose su entrega al Ministerio y a la Consejería, lo que llevó a la apertura de un expediente informativo por parte del Ejecutivo regional a finales del año pasado. Armadá también sostiene que ha generado ciertas situaciones conflictivas con personal del centro. “Está todo documentado, recogido por escrito”, incide.

Preguntado por las quejas de la falta de recursos y espacio, el jefe de Oftalmología reconoce que La Paz necesita una reforma. “Estaba prevista, pero entró la crisis y ya no hay los recursos que había antes. Es lo que tenemos y con eso intentamos tratar a nuestros pacientes lo mejor posible“, responde. Arguye que sí se ha hecho una importante inversión en material de alta tecnología, cifrada en más de 400.000 euros. Y sobre la posibilidad de que los seis oftalmólogos de pediatría trabajen en Infantil a tiempo completo contesta que iría en detrimento del resto del servicio y que proporcionalmente es la sección que más personal liberado tiene.

Abelairas desmiente las razones que se dan para su destitución. “Atentan contra mi honor”, apostilla, y no descarta tomar medidas administrativas e incluso legales. Sobre los datos de los centro de referencia asevera que el motivo de las demoras es que sus superiores “no saben interpretar los procedimientos para acceder a los CSUR y mantenerlos” y niega igualmente las situaciones conflictivas de las que la gerencia habla. Empleados del hospital consultados por este medio y comentarios en Change.org de firmantes que afirman trabajar o haber trabajado con él refutan que sea una persona problemática. “Es un gran compañero y un estupendo profesional” o “tanto humanamente como profesionalmente es impecable” son algunos de las manifestaciones recogidas sobre él.

Los padres de sus pacientes están dispuestos a seguir luchando por su restitución y a llevar a cabo concentraciones si este médico por el que sienten tanto estima no es restituido.

Origen: Padres contra el cese de un doctor que se quejó de falta de recursos:”Salvó la vista a mi hija” – 20minutos.es
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