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DOS GRAVES ERRORES EN LA APLICACIÓN DEL ARTÍCULO 155 DE LA CONSTITUCIÓN A CATALUÑA

31 Oct

Ramiro GRAU MORANCHO

Abogado, Académico Correspondiente Real Academia de Jurisprudencia y Legislación. www.ramirograumorancho.com
Ramiro Grau Morancho

Ramiro Grau Morancho

Acabo de oír la intervención del señor presidente del gobierno de España, o lo que queda de ella, y así, en caliente (que es como no debe escribirse), debo decir tres cosas:

  1. Que este Rajoy, con carácter y decisión, me gusta más que el Rajoy pasmado al que por desgracia estábamos acostumbrados los españoles. –
  2. Que creo ha cometido un grave error al convocar las elecciones tan rápidamente, pues las aguas están muy calientes, los separatistas han aprovechado toda esta situación para hacer proselitismo, a base de medias verdades (que son peor que las mentiras), y es posible que hasta puedan obtener más apoyo ciudadano, con lo cual no solo se solucionaría el problema, sino que se agravaría…
  3. Creo un grave error no disolver el cuerpo de mozos de escuadra, e integrarlos en la guardia civil (zonas rurales) y en la policía nacional (ciudades). Y ello por varias razones:
  • Si algo tenemos todos claro es la existencia de un tercio del cuerpo, como mínimo, formado por separatistas. Pero separatistas armados, y no solo con armas cortas, sino armas largas automáticas, tanquetas, fúsiles de asalto, etc., vamos lo que podríamos decir el germen de un ejército de mercenarios (muy bien pagados, por cierto, como todos los mercenarios).
  • Es cierto que el gobierno ya tiene “descontado” el cese del sargento (chusquero) que los comanda, el llamado Trapero, al que en su próximo viaje a Madrid le aconsejo que saque solo billete de ida, pero ello no soluciona el problema, ni mucho menos. Es posible que hasta lo aumente. –
  • Tampoco sé cómo piensa el gobierno de España explicarles a los sufridos guardias civiles, y a los sacrificados policías nacionales (todo mi apoyo hacia ambos grupos), que tienen que cobrar entre 800 y 1.000 euros menos al mes que un mozo de escuadra…
  • Integrar a los mozos en estos dos cuerpos, terminaría con el problema.

Urge que el Estado español recupere las competencias en materia de educación, sanidad y orden público, que nunca debió transferir, ni a Cataluña ni a ninguna otra autonomía.

Por lo demás, totalmente de acuerdo con “nuestro” presidente del gobierno, al que quiero pedir disculpas públicamente por algunos exabruptos lanzados por mí en el pasado contra él, tachándole de posible inútil, cobarde o traidor…

Hoy ha quedado sobradamente acreditado que el señor Rajoy es un patriota español que no va a dejar que nuestra Patria se deshaga.

Por cierto, ¿alguien sabe algo del que dice ser nuestro Rey, Jefe del Estado y Jefe Supremo de las Fuerzas Armadas de España…?

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EL REY, RAJOY Y EL DELINCUENTE DE GERONA

2 Oct

Ramiro GRAU MORANCHO

Abogado y escritor, Académico Correspondiente de la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación www.ramirograumorancho.com
Ramiro Grau Morancho

Ramiro Grau Morancho

Estoy deprimido, cabreado, triste…, vamos, mi estado habitual (según mi señora).

Lo cierto es que hoy se han rebasado todos los límites de lo que la sociedad civil puede soportar en un estado de derecho, y a las pruebas me remito: las numerosas manifestaciones en defensa de la unidad de España, a lo largo y ancho de nuestra Patria.

Mí más emocionado recuerdo, respeto y afecto para quienes se han manifestado en Barcelona, con Banderas Nacionales: hace falta tener los cojones –o los ovarios- bien puestos, con la que está cayendo.

Una mención muy especial para los guardias civiles y policías nacionales que, como siempre, han sabido cumplir con su deber, aún a costa de su integridad personal.

Y mi desprecio, todo mi desprecio, hacía muchas personas, que por simples razones de espacio, reduzco a unas pocas:

  1. El ¿Rey? Jefe del Estado, según la Constitución, Jefe de las Fuerzas Armadas, también según dicha Carta Magna, que “arbitra y modera el funcionamiento regular de las instituciones…” (art. 56 y 62, h.). –

¿Qué se hizo de él? ¿Dónde está escondido…? ¿Para qué le pagamos un sueldo a él, otro a “la republicana”, otro a la princesa heredera, otros al rey emérito y supongo que a su esposa, etc.?

Don Juan Carlos le le tuvo toda la noche a su lado, cuándo el golpe de estado (incruento) del 23 de febrero de 1981, “para que aprendiera la lección”, según se dijo. Pero está visto que “el preparado” no ha aprendido nada…

Si vamos a reformar la Constitución, como parece evidente, quiero votar, y poder elegir entre monarquía o república.

  1. Rajoy, llamado también el rajao. Este hombre, la verdad es que no engaña. Todos sabíamos que no podíamos esperar nada de él, como así ha sido.

Es un personaje siniestro, que ya no engaña a nadie. A nadie que no se quiera dejar engañar. Nos prometió a todos los españoles, por activa y por pasiva, parar el referéndum, pero no ha sabido o no ha querido hacerlo.

Ha sido incapaz de aplicar la ley de seguridad nacional, de declarar el estado de alarma, o de aplicar el artículo 155 de la Constitución.

Toda su labor ha consistido en tirar balones fuera, echando la patata caliente del referéndum sobre los fiscales y jueces destinados en Cataluña, a todos y cada uno de los cuales quiero agradecer su gran labor, con falta de medios y nula colaboración de la Generalidad, cuándo no obstrucción clara y dura a su labor constitucional y legal…

Hoy ha cometido una nueva vileza, al no dar la cara, y enviar a la vicepresidenta a dar explicaciones, que yo creo aspira a ser la presidenta de la tercera república española, y al paso que vamos, ya falta poco…

Rajoy hoy mismo ha cavado su propia fosa política, y solo hace falta echar unas paletadas de tierra sobre su cadáver político, repito.

  1. El delincuente de Gerona y toda su cohorte de vividores de la política, que han traicionado al Estado, que es quien les ha dado la legitimidad que dicen tener.

El artículo 152, 1, de la Constitución es claro y contundente: “En los Estatutos aprobados…la organización institucional autonómica se basará en…un Consejo de Gobierno con funciones ejecutivas y administrativas y un Presidente, elegido por la Asamblea, de entre sus miembros, y nombrado por el Rey, al que corresponde la dirección del Consejo de Gobierno, la suprema representación de la respectiva Comunidad y la ordinaria del Estado en aquélla”.

Este “representante” del Estado ha desobedecido reiteradamente al Gobierno de España, y traicionado a todos y cada uno de los españoles.

Por no hablar de los delitos cometidos, que abarcan una buena parte del Código Penal vigente: rebelión, sedición, desobediencia, malversación de caudales públicos, prevaricación…, etc.

¿Pueden quedar impunes estas actuaciones…? Evidentemente, no.

En un Estado de Derecho, el que la hace, la paga

EL MAQUIAVELO DE PONTEVEDRA SE ESCONDE DETRÁS DE LA FISCALÍA

26 Sep

Ramiro GRAU MORANCHO

Abogado y escritor. Académico Correspondiente Real Academia de Jurisprudencia y Legislación. www.ramirograumorancho.com
Ramiro Grau Morancho

Ramiro Grau Morancho

La fiscalía es una de las instituciones más opacas de nuestro país, seguramente la más cerrada, tal vez por la naturaleza tan delicada de sus funciones…

Siempre he dicho que la fiscalía es una institución de usar y tirar, y que sirve lo mismo para un roto que para un descosido, y por desgracia, los hechos me van dando la razón.

¿Qué coño pinta la fiscalía ante el TSJ de Cataluña, dando órdenes a las Mozos de Escuadra, cuando lo lógico sería que fuera el Gobierno quien interviniera dicho Cuerpo, vía art. 155 de la Constitución, o haciendo uso de la Ley de Seguridad Nacional (que supongo para algo se promulgó), nombrara a un alto cargo gubernamental en una situación de riesgo para la seguridad nacional, como jefe superior de todos los cuerpos y fuerzas de seguridad en Cataluña? Y digo de todos, no solo de los del Estado, sino también del Cuerpo de la Generalidad, es decir, los Mozos de escuadra.

Pues nada de esto se ha hecho. “El Rajao” de la Moncloa, como siempre, ha pegado la espantada, y echa la enorme responsabilidad de intentar enderezar la situación sobre una Institución con personas tan valiosas, pero tan escasa de medios, como la fiscalía.

Y él, por si acaso, pondrá tierras de por medio, y el día 1 de octubre estará en uno de esos países que no figuran ni en los mapas, para no se qué… La cuestión es huir de los problemas, que la valentía nunca ha sido el plato fuerte del todavía Presidente del Gobierno. (Yo sostengo la tesis de que la “cuestión catalana” va a adelantar su entierro político).

Y, cagada sobre cagada, se pone a un “simple” Coronel a “ordenar” al General de Brigada, Jefe de la Guardia Civil en Cataluña, lo que tiene que hacer.

O al Mayor de los Mozos (en este caso, más bien menor, o por lo menor retorcido Mayor), que comanda un “ejército” de casi 18.000 hombres, es decir, dos o tres Divisiones de un Ejército ordinario, a “obedecer” las órdenes e instrucciones de un Coronel de oficina, el típico chupatintas –seguramente con una gran formación, que todo hay que decirlo-, que nunca ha salido de su despacho.

Esto me recuerda al Coronel Primer Jefe del CIR Núm. 1 del Ejército Español, en Colmenar Viejo, donde realice el servicio militar, y presté juramente a la Bandera Nacional. Pues bien, los Oficiales de la Plana Mayor de Mando del Batallón de Servicios donde prestaba servicios como chupatintas, digo como escribiente, decían de él “que era un inútil, que siempre había estado en oficinas militares, y que no había pisado un cuartel en su vida”. ¡Y que sólo iba a estar allí dos años, pues necesitaba acreditar que había mandado una unidad, real y efectiva, para poder ascender a General…, como así fue. (Creo que mandar en su propia casa no se valoraba como mando efectivo).

En resumen, incompetencia sobre incompetencia, o cobardía sobre cobardía, que no sé qué es peor.

A través de una alambicada actuación, el Gobierno da instrucciones al Fiscal General, para que a su vez dé órdenes al Fiscal Superior de Cataluña, en el sentido de que todos los cuerpos policiales deben actuar coordinados. Y dice la prensa: “El Gobierno está dispuesto a respaldar hasta el final las decisiones de la Fiscalía, pero partiendo de una base: la decisión inicial ha sido judicial” (OKdiario, 23/09/2017).

Pero no es así. La Fiscalía no es poder judicial, por mucho que lo fiscales tengan sus despachos en las sedes judiciales. La fiscalía es un apéndice gubernamental, por mucho carácter de órgano constitucional que tenga, y su cúpula depende del partido de turno en el poder, hoy por hoy el PP.

Así resulta del art. 124, 4, de la Constitución vigente: “El Fiscal General del Estado será nombrado por el Rey, a propuesta del Gobierno…”.

Es cierto que el estatuto orgánico del ministerio fiscal (ley 50/1981, de 30 de diciembre), faculta en su art. 4, 4, a la fiscalía para: “Dar a cuantos funcionarios constituyen la Policía Judicial las órdenes e instrucciones procedentes en cada caso”, pero en la práctica todos los que hemos sido fiscales, temporal o permanentemente, sabemos cómo los cuerpos policiales tienen tendencia a obedecer principalmente a sus jefes “naturales”.

Resumiendo y concluyendo: pensar que los Mozos de escuadra van a ponerse a las órdenes de los fiscales, o de un Coronel “de despacho” de la Guardia Civil, es ser muy ingenuo, o desconocer la naturaleza humana…

¡Pero, como brindis al Sol, no está nada mal, la verdad!

EL REY NI ESTÁ NI SE LE ESPERA…

13 Sep

Ramiro GRAU MORANCHO

Abogado, y escritor. Académico Correspondiente Real Academia de Jurisprudencia y Legislación. www.ramirograumorancho.com
Ramiro Grau Morancho

Ramiro Grau Morancho

El otro día habló el presidente de la república española, digo el presidente del gobierno, pues España todavía no es una república, pero todo se andará.

Cumplió con lo que se espera de él: más bien poco. Amagó con hacer algo, pero al final no va a hacer nada, como siempre. Se limita a echar balones quiera, y que sea el Tribunal Constitucional (que ni es un tribunal ni está formado por jueces), sino que está formado por comisarios de los principales partidos políticos, quien se moje el culo, que Rajoy es gallego, y nunca sabemos si va o viene.

Pero estuvo bien, para lo poco que todos esperamos de él, más bien nada, o casi nada.

El señor Rajoy no es el presidente de la república, por lo menos por ahora. La candidata es la vice enana, que tiene grandes ínfulas, como suele suceder con las personas de poca talla, no sé por qué.

España sigue siendo una monarquía, parasitada desde hace más de tres siglos, que se dice pronto, por la familia Borbón. De ahí el dicho de “borbonear” para explicar su forma de actuar, que consiste –básicamente-, en no hacer nada, no perdonar nunca ninguna afrenta y tener una memoria de elefante para devolver los “favores” a sus enemigos y adversarios…

Ese Rey, actualmente don Felipe VI, ostenta la Jefatura del Estado.

Pero, por lo visto, el Jefe del Estado no tiene nada que decir sobre el golpe de estado catalán, por ahora incruento, pero las armas las carga el diablo…

Don Juan Carlos I, con ocasión del golpe de estado anterior, el del 23 de febrero de 1981, llamó a su despacho oficial a TVE, la única que por entonces existía en España, y habló claramente a la nación, así como a los militares sublevados. Y le hicieron caso, pues la disciplina es la piedra angular de los Ejércitos, en cualquier país civilizado.

A su lado estaba un chaval, al que supongo despertaron e hicieron levantarse, nuestro Rey actual, don Felipe VI.

Se dijo que don Juan Carlos I había querido que estuviera todo el tiempo a su lado, para que aprendiera, y viera como se reina, y con qué dignidad debe ostentarse siempre la Jefatura del Estado.

Pero debía de estar medio dormido, y no aprendió la lección, y a las pruebas me remito.

El Rey, es decir, el Jefe del Estado, sigue desaparecido. Incluso se ha publicado en algunos medios que la familia real está de vacaciones, supongo que en el extranjero, como “buenos patriotas”…, pero que están dispuestos hasta a interrumpir sus vacaciones, si preciso fuere. ¡Qué espíritu de sacrificio!

Como dice el art. 56, 1, de la Constitución de 1978: “El Rey… arbitra y modera el funcionamiento regular de las instituciones…”.

¿Alguien en su sano juicio puede decir que en Cataluña las instituciones funcionan regularmente?

El art. 61, 1, indica que: “El Rey… prestará juramento de desempeñar fielmente sus funciones, guardar y hacer guardar la Constitución y las leyes y respetar los derechos de los ciudadanos y de las Comunidades Autónomas”.

¿Alguien piensa que en Cataluña se están respetando los derechos, tanto de los catalanes en particular, como de los españoles en general…?

El art. 62 establece en su apartado g). que: Corresponde al Rey: “Ser informado de los asuntos de Estado y presidir, a estos efectos, las sesiones del Consejo e Ministros, cuando lo estime oportuno, a petición del Presidente del Gobierno”.

¿Alguien cree que el Rey no debería haber presidido ayer la sesión extraordinaria del Consejo de Ministros…?

Y, por último, pero no menos importante, el apartado h). del citado artículo indica que corresponde al Rey: “El mando supremo de las Fuerzas Armadas”.

Al respecto, no estaría de más recordar los arts. 2 y 8 de la Constitución de 1978:

“Art. 2. La Constitución se fundamenta en la indisoluble unidad de la Nación española, patria común e indivisible de todos los españoles…”.

Art. 8, 1: Las Fuerzas Armadas, constituidas por el Ejército de Tierra, la Armada y el Ejército del Aire, tienen como misión garantizar la soberanía e independencia de España, defender su integridad territorial y el ordenamiento constitucional”.

Y no digo más. Más claro, agua…

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