Tag Archives: feminismo

SOBRE LOBAS FEROCES Y CERDOS GILIPUERTAS

13 Jul

Ana Cuevas

Ana Cuevas Pascual

Ser mujer no es una tarea fácil en casi ningún lugar de este planeta. En lo que denominamos el primer mundo, aunque a nivel jurídico y constitucional exista una virtual igualdad, tampoco resulta sencillo. Cierto es que aquí no se nos lapida o se nos encierra bajo un burka, me replicarán muchos. Es verdad. La quema de brujas,  o sea de mujeres, son deportes que han quedado en la trastienda de nuestra historia negra. Pero, de alguna manera subsisten en el inconsciente colectivo y, cuando una fémina saca los pies del tiesto patriarcal, a más de uno le entran ganas de volver a apilar madera.

Lo que sucede es que las brujas actuales nos hemos vuelto ignífugas. Pero sobre todo impermeables a los insultos y descalificaciones de las manadas de machos mamarrachos que ven cuestionada su hombría cuando se enfrentan a una mujer de igual a igual. Como supongo que ya sabrán, la inteligencia no está en los genitales. Sin embargo esta cuestión plantea dudas cuando observamos el aberrante comportamiento de grupos que hacen ostentación de su machirulismo sin pudor alguno. Durante las fiestas de Pamplona hemos asistido a una especie de celebración del orgullo cafre-machista. Después de los condenables sucesos en los que un grupo de hombres que se autodenominaban “la manada” drogaron y abusaron de una chica de dieciocho años el pasado año, estos sanfermines  se han visto impregnados por un hedor a solidaridad con los agresores. Chapas y camisetas con bonitas  leyendas como: “Chupa y calla”. “Tu culo es mío·, etc... se han vendido como churros entre tipos acomplejados y mediocres que quieren llamar la atención alardeando de lo único que pueden, su cutrerío intelectual. Yo me los imagino en sus casas, amargados por traumas sexuales y emocionales, visionando porno como única alternativa a un simulacro de relación. Tiene que ser algo así para que rezumen tanto odio, tanta falta de respeto por sus madres, sus hermanas, sus hijas… las nuestras. ¿Acaso cuando su mamá les da los buenos días y les pone el colacao , ellos le contestan chupa y calla?

Hay polémica con este asunto. Aunque se ha hecho una campaña intensiva de concienciación se han vuelto a dar casos de agresiones y tocamientos. No parece adecuado jalear estos comportamientos con complementos que animan a cometerlos. Que trivializan la libertad sexual de la mujer cosificándola como un objeto de disfrute.

Pero tengo serias dudas acerca de prohibirlo. Me explico. Si un individuo quiere llevar impresa en el pecho su declaración de principios, ¿quién soy yo para negárselo?. Así es más fácil identificarlos. El que guste de exhibir esta parafernalia está gritando a los cuatro vientos:¡Soy un cerdo gilipuertas! Y perdón por la analogía con el pobre marrano. Que ya dijo Hernández que existen cerdos con peor origen que los cerdos.

Hablando de analogías con animales, yo me pido ser loba. Frente a esas piaras de cerdos babeantes me nace un impulso licántropo, una ancestral ferocidad de loba protectora que acecha las gargantas de las alimañas que rondan a su prole. Loba feroz que no teme a los caperucitos que juegan a ser hombres denigrando a las hembras. Loba desnuda de yugos y correas que sobrevive a dentelladas a la conjura de los cerdos.

Son cosas de animalicos. De tanto soportar guarradas, nos están creciendo los colmillo

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O Mariano o el caos

5 Sep

Ana Cuevas

Ana Cuevas Pascual

Ana Cuevas Pascual

Mariano Rajoy pasará a los anales de nuestra historia como el primer presidente en democracia que fracasa en su investidura. Pero a pesar de que se ha puesto de manifiesto que nadie, excepto su cuchipandi, quiere que Rajoy repita legislatura, él sigue agarrado a su poltrona como una garrapata. Mariano-Gollum se empecina en que la presidencia es suya y solo suya.  Y no le sale de los bemoles dimitir como haría cualquier persona medio decente. Es más, Mariano y los suyos se ponen chulos a diestra y siniestra y reparten estopa democráticamente. HERMANO LOBO¡No me provoquen!- Desafió chulesco el ministro Hernando en el Congreso. Claro, es que el hombre se conoce y sabe que, en cuanto le tocan las palmas de la corrupción, le sale la genética de matón mafioso. Porque ahí está el quid de la cuestión. El partido popular ha actuado, y sigue haciéndolo, como una banda organizada cuyo capo, al menos en responsabilidad última por acción u omisión, es Mariano Rajoy. La codicia y la desvergüenza se han convertido en sus señas de identidad.

La última muestra de cómo actúa este grupo cuando se ve obligado a sacrificar a “uno de los suyos” nos la han dado con la nominación del ex-ministro Soria para dirigir el Banco Mundial. ¡Olé sus co….!¿ Ésta es su tan cacareada regeneración? Porque más bien parece la regeneración de la piel de una serpiente. El castigo por mentir reiteradamente y defraudar al estado español consiste en poner al lobo a cuidar el pienso de las gallinas.

Lo malo es que no debería sorprendernos. Rajoy es el presidente que mandó ese “Luis, sé fuerte” a Bárcenas para que no abriera el pico. El que defendió a Rato, Fabra, Camps o Barberá más allá de toda duda razonable. Otorgándoles una aureola de mártires. Quizás porque valen más por lo que callan que por lo que roban.

Y pese a tener un historial delictivo que crujiría de envidia a don Vito Corleone, los populares se ponen gallitos. Aseguran ser la única alternativa bendecida por su santidad el FMI, la Merkel, el IBEX35 y su repajolera madre. La única esperanza del país para no ser asolados por todas las plagas bíblicas y alguna laica.  Hay una antigua portada de la maravillosa revista Hermano Lobo que viene al pelo del caso. Un político increpa al populacho: ¡O nosotros o el caos!. Y las masas gritan enloquecidas: ¡el caos, el caos!. Entonces el político responde. Es igual, también somos nosotros.

Que Rajoy pretenda  convencernos de que más allá de él mismo y de su partido solo nos espera el caos tiene su guasa. ¿Qué es el caos?-dices reflejando tu pupila pepera en mi pupila Vosotros sois el caos. Un partido que ha mantenido entramados corruptos mientras recortaba los derechos sociales y laborales de los ciudadanos despiadadamente. Mientras se nos amordazaba para impedir el legitimo ejercicio de la libertad de expresión que corresponde a cualquier estado medianamente democrático.¡

Entre la banda de Mariano y caer en un vórtice oscuro preñado de ocultas amenazas, me quedo con el vórtice. Nunca he sido fan del malo conocido. Llámenme loca pero prefiero experimentar otras opciones por muy disparatadas que les parezcan a algunos. Cualquier cosa antes de permanecer rehenes del chantaje de Rajoy y su entrañable familia. Visto lo visto, nada debería darnos más miedo (ni más vergüenza) que seguir siendo gobernados por ellos. ¿Asustarnos con el caos? Millones de españolas y españoles convivimos con él fruto de las políticas anti-sociales de este gobierno. El mismo que ha sido protagonista de innumerables escándalos de corrupción. Y pese a ello, el partido popular ha vuelto a ser la fuerza política más votada. ¿Mariano o el caos?. No se a ustedes pero,  el caos, a mí me da la risa.

 

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LA TUMBA

8 Mar

Ana Cuevas

Ana Cuevas Pascual

En el último programa de Salvados, Jordi Évole  ha traído a la desmemoriada memoria de nuestro pasado reciente otro capítulo oscuro y despreciable. Se trata de los esclavos del franquismo, presos políticos de la dictadura obligados a trabajar en la reconstrucción del país tras la contienda civil en condiciones infrahumanas. Gran parte de la audiencia, sobre todo los más jóvenes, ignoraban esos hechos. No es de extrañar. La denominada “reconciliación nacional” se cimentó sobre el silencio y la ignorancia. Sobre un olvido premeditado que abandonó miles de cadáveres en fosas improvisadas e hizo desaparecer páginas de la historia manchadas con la sangre de nuestros conciudadanos. El relato del hambre, de las torturas, de las ejecuciones y los trabajos forzados se barrió bajo la alfombra con la excusa de no reabrir las heridas. Ni siquiera la llegada de la democracia pudo desamordazar la sórdida realidad que padecieron muchos hombres y mujeres sometidos a toda clase de abusos y vejaciones.

Los esclavos del franquismo fueron víctimas de la venganza de los golpistas pero, sobre todo, contribuyeron al enriquecimiento de algunas corporaciones y empresas afines al régimen fascista. Empresas que, hoy en día, continúan siendo punteras en el estado español.

Hablamos de Dragados y Construcciones, Entrecanales y Távora (actualmente conocida como Acciona), Infraestructuras Ferroviarias (ADIF), RENFE o Huarte (OHL), cuyos dirigentes no reconocieron, ni reconocen, la explotación. Compañías públicas y privadas que en la actualidad cotizan en el IBEX 35 y se invisten de legitimidad moral para interferir en la política contemporánea. Amén de seguir consiguiendo contratos públicos y adjudicaciones gracias a sus alianzas con algunos círculos del poder.

Es cierto que en Alemania ocurrió algo parecido tras la segunda guerra mundial. Pero, a diferencia de aquí, las empresas implicadas pagaron por estos actos. La mitad de las indemnizaciones fueron a su cargo y la otra mitad a cuenta del estado.

El Valle de los Caídos fue construido con la sangre de estos trabajadores forzados y todavía hoy, para vergüenza nacional, alberga el mausoleo de celebres fascistas como Primo de Rivera y el propio Franco. También los pantanos que inauguraba el “chaparrito” como símbolo de prosperidad y modernidad fueron edificados con la explotación forzosa de presos republicanos. El testimonio del historiador Antonio Martínez revela como la construcción de uno de estos pantanos fue denominado “La Tumba” porque el cemento acabó siendo la sepultura de los esclavos que morían gracias a las condiciones penosas en que debían realizar sus labores. Otro aspecto deleznable era el de la corrupción de los mandos responsables de estos presos que escatimaban en su alimentación y se quedaban con sus paupérrimos salarios sin ningún escrúpulo.

La dictadura franquista “alquilaba” a empresas privadas a los trabajadores forzosos. Un negocio redondo que explica el enriquecimiento acelerado que algunas, hoy respetables compañías, experimentaron entre los años 1936 y 1957. En “Franquismo y trabajo esclavo, una deuda pendiente” el investigador José Luis Martínez Molina expone una relación de más de 90 empresas que se beneficiaron de este convenio con el régimen. Una treintena corresponden a organismos oficiales, once a la Iglesia Católica, ocho al Ministerio del Ejército y el resto a compañías privadas.

Ahora que los casos de corrupción son el pan nuestro diario de la actualidad política quizás deberíamos poner la lupa en las grandes empresas que han seguido manteniendo alianzas lucrativas con las esferas del poder. Son los mismos perros, con collares similares, que se lucran del dinero público y que, a través de las organizaciones patronales, propugnan un nuevo modelo de esclavitud para las trabajadoras y trabajadores españoles. La CEOE afirma que es necesario contener las subidas salariales para poder crear empleo. Como su otrora líder ideológico Gerardo Díaz Ferrán, hoy encarcelado por sus múltiples chanchullos, sueñan con una clase trabajadora que reciba el salario del hambre mientras ellos se reparten los dividendos que genera la explotación laboral.

En esa nueva tumba, que se denominó Reforma Laboral, alentada primero por el PSOE y luego por el PP, quieren encementar los derechos que durante décadas fuimos arrancando a fuerza de sangre, sudor y lágrimas. El pacto entre PSOE y Ciudadanos, que se regocija en llamarse progresista y reformista, no tiene intención de levantar esa fosa en la que permanecemos enterrados. La Reforma Laboral no se derogará. Basta con unos meros retoques estéticos que no modifiquen el trasfondo. Así los gerifaltes podrán continuar amasando fortunas multimillonarias mientras la pobreza y la inestabilidad avanza entre los currantes españoles, Sin reparación ni memoria estamos condenados a sus modernos grilletes. ¡Ave IBEX 35, vuestros nuevos esclavos os saludan! Algunos incluso, os apoyan depositando su voto en vuestros aliados. Quizás ignoren que están cavando su propia tumba por un módico precio que satisfaga la voracidad de los mercados.

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MATAR A UN RUISEÑOR

29 Feb

Ana Cuevas

Ana Cuevas Pascual

Ana Cuevas Pascual

Soraya era una joven de 37 años, trabajadora y madre de un niño pequeño, dueña de una sonrisa que irradiaba luz a su alrededor. Como casi todo el mundo, Soraya buscaba amar y ser amada. Pero se topó con un psicópata que confundía el amor con la posesión y el sometimiento. Le bastaron unas pocas semanas para detectar en él comportamientos alarmantes y decidió romper la relación. Es lo que todo el mundo nos dice que debemos hacer cuando nuestra pareja desarrolla unas características similares. Y ella lo hizo. La reacción del individuo fue una explosión de ira y frustración que le condujo a mantener a Soraya y a su hijo secuestrados a punta de pistola durante seis angustiosas horas. “Voy a mandar a tu madre a un sitio del que jamás podrá regresar”-  Sentenció el agresor dirigiéndose al niño de seis años. Nos dicen que debemos denunciar hechos parecidos y pedir protección. Y ella lo hizo. Unos días más tarde Soraya fue asesinada a tiros en su puesto de trabajo.

El crimen del que fue víctima es la crónica de una muerte anunciada. Su ejecutor había manifestado con hechos y palabras su firme intención de enviarla a un viaje eterno del que no podría regresar. Soraya hizo todo lo que los manuales recomiendan en estos casos pero nadie la estaba protegiendo cuando ocurrieron estos hechos. La policía había interpretado que el riesgo era mínimo y que bastaba con una orden de alejamiento. Una orden cuyo cumplimiento no iba a ser vigilado por nadie en absoluto.

El sindicato unificado de policía denuncia que la unidad de prevención y protección a las víctimas de la violencia machista ha perdido nueve de los diecisiete agentes que la integraban en Zaragoza. Al parecer, pese a las vergonzosas cifras de mujeres asesinadas a manos de sus parejas o ex-parejas, algún gerifalte entendía que dedicar fondos y efectivos a este asunto era tirar el dinero. Y decidió recortar sin considerar que, al hacerlo, estaba recortando las posibilidades de supervivencia de Soraya y de otras mujeres que se hayan en la misma situación.

El delegado del gobierno en Aragón, el “señor” Gustavo Alcalde, hizo unas sorprendentes declaraciones culpabilizando a la víctima. En su opinión, era la propia Soraya quien debía haber avisado de que existía un riesgo real de que el malnacido homicida pudiera viajar 400 kilómetros para cumplir con su profecía.  Con un doble salto mortal y pirueta moral, la carga de la culpa recayó sobre Soraya por no prever su propio asesinato. Gustavo Alcalde (que cuenta con escolta personal y pone querellas criminales y órdenes de alejamiento a un profesor paralítico que reclama pacíficamente el fin de la ley mordaza porque se siente amenazado por el filo de sus cartulinas) dice que se interpretaron mal sus palabras. Sin embargo, no da lugar a ninguna mala interpretación por el desafortunado comentario de una diputada de Podemos que utilizó, con poco tino, una comparativa con el asesinato de Miguel Ángel Blanco. “Podemos no tiene pudor en pactar con quienes asesinaron a Miguel Ángel Blanco”– ha manifestado el delegado para zanjar el asunto. De nada sirvieron las disculpas de la diputada ni que asegurara haber condenado en su momento el asesinato del joven concejal. El ventilador de la mierda se había puesto en marcha frente a las peticiones de dimisión que todos los grupos parlamentarios aragoneses, excepto PP y PAR, estaban reclamando. Por cierto don Gustavo: ¿No son los mismos asesinos a los que su, otrora líder ideológico señor Aznar, definió como gudaris del Movimiento Vasco de Liberación y con los que reconoció haber negociado? ¡Ah pero la diferencia está en que Aznar no era de Podemos!. Para ser tan buen cristiano se ha olvidado del capítulo del evangelio que habla de la paja en el ojo ajeno y la viga en el propio.

Al final, pese al ruido de sables y los lapsus lingüísticos, la realidad es que Soraya ha sido asesinada y podría haberse evitado. Como en el viejo refrán: Entre todos la mataron y ella solita murió. Soraya, igual que los ruiseñores, no tuvo mayor pecado que derramar su corazón. Un cazador sin escrúpulos decidió que era mejor derramar su sangre. Una sangre que mancha de responsabilidad a alguien más que a su asesino material. ¿Cómo explicárselo a su hijo, a su familia?¿Cómo decirles que su sangre no la redime de la culpa?

Señor delegado, no existe mayor pecado que matar a un ruiseñor. Pero no tratar de impedir su muerte también es una falta grave. No se si a usted le bastará con la confesión. Pero los que no somos tan creyentes preferimos su dimisión porque nos importa más la seguridad de las mujeres amenazadas que la salvación de su alma inmortal. Sinceramente.

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Disculpen las molestias: Nos están asesinando

13 Nov

Ana Cuevas

Ana Cuevas Pascual

Ana Cuevas Pascual

Existe un grupo terrorista que produce lobos solitarios programados para crímenes escalofriantes. Su origen es muy antiguo por lo que cuesta mucho hacer un balance estimado de sus víctimas. Solo en los últimos veinte años 1378 personas han sido asesinadas en nuestro país a sus manos. Ni ETA ni los yihadistas han conseguido un récord tan macabro. Sin embargo, el reguero de cadáveres no cesa, tres más en los últimos días en apenas 72 horas. A estas alturas sabrán que hablo del terrorismo machista. Una lacra social de cuya filosofía han participado hombres y mujeres aceptando roles arcaicos y educando en la desigualdad a su prole. La epidemia es global y en algunos países alcanza una virulencia, incluso institucional, que pone los pelos de punta. Generalmente, tras una lapidación, una religión misógina impulsa la mano que lanza la piedra.. En España tampoco nos libramos de su influjo. El polémico libro Cásate y se sumisa define meridianamente la actitud que se espera de una buena cristiana. A cada hostia que te de tu pariente, ponle la otra mejilla. Pero eso sí, un mejilla maquillada que enmarque una sonrisa boba de cordero. Quizás sea una propuesta de santidad a través del martirio. En realidad, me importa un carajo el enfermizo mecanismo de su doctrina machista. Pero no podemos obviar que la iglesia católica ha contribuido e incentivado a la dominación de un sexo sobre otro hasta el presente. Alguna responsabilidad tendrán. El otro día vi una viñeta en la que rabinos, obispos, imanes y otros padres espirituales montaban en una nave con destino a Marte. El texto rezaba: Un pequeño paso para el hombre pero un gran paso para la humanidad. No puedo estar más de acuerdo.

Pero no están solos. Los recortes dejaron a las mujeres más desprotegidas frente a sus agresores. La política de protección a las víctimas se convirtió en papel mojado. Si habláramos de 1378 concejales o diputados asesinados en los últimos 20 años,

¿Se habrían recortado medios y efectivos para asegurar su protección? Es evidente que no.

Miles de mujeres y hombres tomaron el día 7 de noviembre las calles de Madrid para lanzar un grito unísono y unisex: ¡Basta ya!. Y alrededor de las mismas horas que se estaba celebrando este acontecimiento, tres mujeres más engrosaron la macabra lista.

Oigan miren, a riesgo de que me acusen una vez más de feminazi u otras gilipolleces similares, tengo la sensación de pertenecer a un subgénero, una subespecie humana, cuya vida no es igual de valiosa que la de sus depredadores. ¡Toc, toc! ¿Hay alguien ahí?

Me dirijo a los responsables políticos. Ya perdonarán por las molestias. Se que están con esas cosas suyas de la campaña de hacer brindis al sol y ejercer de showmans televisivos. Lo que pasa es que nos están matando. Sí, sí, ya se que no es nada nuevo. Pues por eso mismo habrá que ponerse cuanto antes manos a la obra. Y no vale cualquier cosa. Tiene que ser un plan global y ambicioso que garantice la seguridad de las víctimas y ataque a la raíz del problema apostando por una educación en la equidad y el respeto entre los sexos. Casi nada. Ya no nos basta con una declaración de buenas intenciones. Nos llueven muertas a diario en los informativos. Y no se sabe nada de los dramas que aguantaron hasta el fatal desenlace. A veces la muerte no es el peor de los destinos por muy descarnado que parezca. Vivir sometida por el terror es una muerte en vida. ¿No sería lógico y justo aplicar a los verdugos las leyes anti-terroristas?

Lo de la sumisión no va conmigo. Soy un espíritu libre o al menos hago lo que puedo. Observo con estupor que muchas chicas jóvenes aceptan gozosas los roles y estereotipos preconcebidos. Me cela porque me ama- mantienen mientras muestran sus vulnerables cuellos de gacela.

Queda mucho que hacer y todos y todas debemos ser autores. Es un reto común  que debemos afrontar hombro con hombro entre ambos géneros. Ninguno queremos que nuestros hijos e hijas el día de mañana se transformen en víctimas o maltratadores.

¡Basta ya! Ya basta de seguir interpretando ese papel secundario. La mujer y el hombre pertenecen al mismo género, el género humano. Pero mientras mantengamos el la herencia machista representamos mejor a otro género: el género tonto.

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Disculpen las molestias: Nos están asesinando

11 Nov

Ana Cuevas

Ana Cuevas Pascual

Ana Cuevas Pascual

Existe un grupo terrorista que produce lobos solitarios programados para crímenes escalofriantes. Su origen es muy antiguo por lo que cuesta mucho hacer un balance estimado de sus víctimas. Solo en los últimos veinte años 1378 personas han sido asesinadas en nuestro país a sus manos. Ni ETA ni los yihadistas han conseguido un récord tan macabro. Sin embargo, el reguero de cadáveres no cesa, tres más en los últimos días en apenas 72 horas. A estas alturas sabrán que hablo del terrorismo machista. Una lacra social de cuya filosofía han participado hombres y mujeres aceptando roles arcaicos y educando en la desigualdad a su prole. La epidemia es global y en algunos países alcanza una virulencia, incluso institucional, que pone los pelos de punta. Generalmente, tras una lapidación, una religión misógina impulsa la mano que lanza la piedra.. En España tampoco nos libramos de su influjo. El polémico libro Cásate y se sumisa define meridianamente la actitud que se espera de una buena cristiana. A cada hostia que te de tu pariente, ponle la otra mejilla. Pero eso sí, un mejilla maquillada que enmarque una sonrisa boba de cordero. Quizás sea una propuesta de santidad a través del martirio. En realidad, me importa un carajo el enfermizo mecanismo de su doctrina machista. Pero no podemos obviar que la iglesia católica ha contribuido e incentivado a la dominación de un sexo sobre otro hasta el presente. Alguna responsabilidad tendrán. El otro día vi una viñeta en la que rabinos, obispos, imanes y otros padres espirituales montaban en una nave con destino a Marte. El texto rezaba: Un pequeño paso para el hombre pero un gran paso para la humanidad. No puedo estar más de acuerdo.

Pero no están solos. Los recortes dejaron a las mujeres más desprotegidas frente a sus agresores. La política de protección a las víctimas se convirtió en papel mojado. Si habláramos de 1378 concejales o diputados asesinados en los últimos 20 años,

¿Se habrían recortado medios y efectivos para asegurar su protección? Es evidente que no.

Miles de mujeres y hombres tomaron el día 7 de noviembre las calles de Madrid para lanzar un grito unísono y unisex: ¡Basta ya!. Y alrededor de las mismas horas que se estaba celebrando este acontecimiento, tres mujeres más engrosaron la macabra lista.

Oigan miren, a riesgo de que me acusen una vez más de feminazi u otras gilipolleces similares, tengo la sensación de pertenecer a un subgénero, una subespecie humana, cuya vida no es igual de valiosa que la de sus depredadores. ¡Toc, toc! ¿Hay alguien ahí?

Me dirijo a los responsables políticos. Ya perdonarán por las molestias. Se que están con esas cosas suyas de la campaña de hacer brindis al sol y ejercer de showmans televisivos. Lo que pasa es que nos están matando. Sí, sí, ya se que no es nada nuevo. Pues por eso mismo habrá que ponerse cuanto antes manos a la obra. Y no vale cualquier cosa. Tiene que ser un plan global y ambicioso que garantice la seguridad de las víctimas y ataque a la raíz del problema apostando por una educación en la equidad y el respeto entre los sexos. Casi nada. Ya no nos basta con una declaración de buenas intenciones. Nos llueven muertas a diario en los informativos. Y no se sabe nada de los dramas que aguantaron hasta el fatal desenlace. A veces la muerte no es el peor de los destinos por muy descarnado que parezca. Vivir sometida por el terror es una muerte en vida. ¿No sería lógico y justo aplicar a los verdugos las leyes anti-terroristas?

Lo de la sumisión no va conmigo. Soy un espíritu libre o al menos hago lo que puedo. Observo con estupor que muchas chicas jóvenes aceptan gozosas los roles y estereotipos preconcebidos. Me cela porque me ama- mantienen mientras muestran sus vulnerables cuellos de gacela.

Queda mucho que hacer y todos y todas debemos ser autores. Es un reto común  que debemos afrontar hombro con hombro entre ambos géneros. Ninguno queremos que nuestros hijos e hijas el día de mañana se transformen en víctimas o maltratadores.

¡Basta ya! Ya basta de seguir interpretando ese papel secundario. La mujer y el hombre pertenecen al mismo género, el género humano. Pero mientras mantengamos el la herencia machista representamos mejor a otro género: el género tonto.

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