¿QUO VADIS, PEDRAZ?

Miguel Bernad Remón, Jurista y Secretario General de Manos Límpias

Miguel Bwrnad Remón
Miguel Bwrnad Remón

El juez Santiago Pedraz acaba de anunciar la apertura de juicio oral contra el que suscribe, en la conocida “Operación Nelson”. (Por cierto, sigo sin saber porque se eligió ese nombre… Si alguien lo conoce, agradecería lo dijera en un comentario al artículo, por ejemplo).

La operación Nelson se “cocina” por las cloacas del Estado para salvar a la Infanta, criminalizando a Miguel Bernad, deteniéndole, ingresándole en la cárcel, y así poder pedir posteriormente la expulsión del procedimiento de Palma de Mallorca del sindicato Manos Limpias.

Pedraz acepta dolosamente la petición del fiscal, Daniel Campos, e ingresa en prisión, sin fianza, de Miguel Bernad, a pesar de ser una persona de 74 años de edad, no tener antecedente penal alguno, etc. ¡Vamos, lo que se dice un peligroso criminal!

Ese fiscal, y conviene no olvidar su nombre, Daniel Campos, una vez cumplida su “misión” se incorpora al despacho de Matías Cortes, utilizando las “puertas giratorias” que tanto daño están haciendo a la justicia y administraciones públicas españolas. Allí defiende el caso Abengoa –son fiscales de quita y pon, en las dos partes del mostrador-, que también se sustancia en la Audiencia Nacional.

El fiscal que le sustituye, con el beneplácito de Pedraz, solicita una condena de 24 años y 10 meses de prisión, que dada mi edad, suponen que viviré hasta los 100 años, Dios lo quiera.

Esta petición fiscal no solo es temeraria, sino coactiva y prevaricadora, a la vista de las diligencias que figuran en el sumario.

Cadena de ilegalidades que convierten la instrucción en nulidad radical.

1ª. – Su señoría dicta un auto de detención el día 16 de abril de 2016. –

Se procede a la detención del que suscribe a las 7,15 horas de la mañana.

Ya desde el juzgado se había filtrado la orden de detención a los medios de comunicación para aplicarle la “pena de telediario”, violándose la presunción de inocencia y vulnerándose derechos fundamentales (reputación, propia imagen, etc.).

2ª. – Se me detiene sin cargos, hasta las 11,15 horas, cuando la secretaria judicial, en el registro en la sede del Sindicato MANOS LIMPIAS y domiciliario, manifiesta los cargos que se me hacen. –

3ª. – Se efectúa un chequeo exhaustivo de mi domicilio familiar, en el que llevo décadas viviendo, con la presencia de numerosos agentes y coches policiales, como si de la detención de Al Capone se tratase (imaginen lo que eso perjudica mi buen nombre, prestigio profesional, familiar y personal, etc.), así como de las oficinas de Manos Limpias, y se incautan de una ínfima documentación, totalmente ajena a la acusación (supongo que para ver si podían encontrar algo que me pudiera perjudicar), y se llevan el disco duro del ordenador.

La aprehensión de dinero en efectivo, tanto en mi casa como en el sindicato, no supera los 700 euros. –

4ª. – A las 17,30 horas se me traslada a dependencias policiales (al Complejo Policial de Moratalaz).

Allí recuso al juez Pedraz, por enemistad manifiesta, puesto que en varias ocasiones anteriores habíamos presentado quejas contra él ante el Consejo General del Poder Judicial.

También por su amistad íntima con el juez prevaricador Baltasar Garzón, inhabilitado a virtud de denuncia de Manos Limpias.

(Solo en España se permite que un “juez” prevaricador, condenado en firme por ello, pueda seguir perteneciendo a la carrera…). –

5ª. – Se me traslada a la Audiencia Nacional el lunes día 19 de abril de 2016, y comparezco ante Pedraz a las 17,15 horas, vulnerando mi derecho constitucional a no estar detenido policialmente más de 72 horas.

Pedraz, de una forma totalmente malévola e intencionada, dispone mi detención un viernes, para así tenerme detenido durante todo el fin de semana, de forma que no pueda comparecer hasta el lunes siguiente (“modelo” Garzón).

Mientras tanto el “juez” se paseó por todos los saraos de Madrid que puede, para que todo el mundo vea lo importante que es…, y las telebasuras del régimen no paran de hablar del asunto, por supuesto criminalizándome, cual nuevo “tribunal del jurado”… (Ya se sabe que los fines de semana hay menos noticias que llevarse a la boca, y hace falta carnaza para alimentar a las fieras, digo a los borregos, pobres tontos útiles del sistema). –

6ª. – Mi comparecencia dura seis minutos, con solo tres preguntas del fiscal, que debía de tener órdenes precisas de pedir mi ingreso inmediato en prisión, sin fianza, y ello a pesar de mi avanzada edad, 74 años, la carencia de antecedentes penales, tener una buena pensión de jubilación, que me permite vivir dignamente, esposa e hijas, familia, amigos, etc.

A pesar de tratarse de una medida excepcional, y que por lo tanto solo puede adoptarse en circunstancias especiales o extraordinarias, como tiene declarado la jurisprudencia, y el propio Tribunal Constitucional, se decreta la medida más gravosa contra mí, destinada (y no me cabe duda alguna de ello) a estigmatizarme socialmente, haciéndome desmerecer ante los demás, como si de un vulgar delincuente se tratase… (Mientras tanto, los delincuentes de verdad, siguen campando a sus anchas, por esta España nuestra, o, más bien, de ellos).

Es de destacar el trato otorgado a detenidos colaboradores con la banda terrorista ETA, a los que el mismo “juez” Pedraz no les aplicó la prisión preventiva incondicional, sin fianza, dejándoles en libertad con fianzas irrisorias de 2.000 euros… (El que quiera entender, que entienda). –

7ª. – La instrucción estaba contaminada desde el inicio. Se acepta en un organismo público (la policía nacional) un escrito anónimo, denunciando a Luis Pineda. Esa denuncia posiblemente fue “cocinada” por las cloacas del Estado, para enlazar, como hilo conductor con Manos Limpias, basándose en una relación puntual y esporádica entre Ausbanc y Manos Limpias (como la hemos tenido durante los más de veinte años de vida del sindicato con otras organizaciones sociales), y todo ello se reviste por la fiscalía, de una forma totalmente torticera, como un supuesto delito, chantaje a la Casa Real ¡nada menos), a los principales bancos y empresas del país, etc. (Vamos, que esta gente no necesita ir al cine, pues se montan las películas ellos solos). –

8ª. – Se practican a lo largo de mayo, junio y julio de 2016 numerosas diligencias testificales, documentales, transcripción y audición de conversaciones telefónicas grabadas por la UDEF (policía política del régimen), etc., que no incriminan en nada y para nada al que suscribe, pese a lo cual se me mantiene en prisión provisional, comunicada y sin fianza. (No hay que dejar que la realidad altere la “verdad virtual” que pretenden hacer creer a la generalidad de la población). –

9ª. – Se acepta un informe falso y presuntamente prevaricador del fiscal Daniel Campos, manifestando que existe riesgo de fuga por tener intereses económicos en EE.UU., Colombia, Venezuela, Reino Unido, etc., y de esta forma se me mantiene en prisión.

¿Alguien sabe dónde tengo dinero o propiedades en esos países, pues la verdad es que a mí también me gustaría saberlo, más que nada para poder dejarlas en herencia a mi familia…?

10ª. – El 22 de diciembre de 2016 se decreta mi libertad, pero no porque al “juez” Pedraz le haga gracia otorgarme la libertad, sino porque en breve iba a revisarse mi recurso sobre el particular por la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional…, y parece ser que eran favorables a su concesión, dados los casi nueve meses que llevaba en prisión preventiva.

11ª. – Permite que los discos duros incautados y la documentación intervenida se utilicen por los medios de comunicación social, para alimentar y aumentar así la criminalización, sacando frases de su contexto, publicando párrafos de escritos, pero sin explicarlos en su totalidad, etc. –

12ª. – Permite que el fiscal Daniel Campos y el fiscal Pedro Horrach utilicen el procedimiento para pedir la expulsión del Sindicato MANOS LIMPIAS de la causa contra la Infanta de España, Cristina de Borbón, así como en otros procedimientos. En definitiva, “transforman” una investigación policial, posteriormente judicializada, en una suerte de causa general contra el Sindicato y contra mí mismo.

Así lo hacen en el caso de los Eres de Andalucía o en el asunto de las ITV de Oriol Pujol, en Cataluña, causas en las que MANOS LIMPIAS era acusación popular.

(En definitiva, no persiguen el delito, sino que se dedican a perseguir, con toda su saña, eso sí, a quiénes hemos denunciado numerosos delitos…).

Todo un ejemplo de lo que podríamos llamar “democracia a la española”. –

13ª. – Finaliza su “instrucción” sin llamarme a declarar, lo que me produce una evidente indefensión. –

14ª. – Pide la disolución del sindicato MANOS LIMPIAS, pese a no estar personado en la causa, ni defendido por abogado, y representado por procurador, y mintiendo, diciendo que Manos Limpias tenía representantes procesales…

15ª. – Se insulta por el Oficial de su máxima confianza a nuestros abogados, llamándonos Sindicato “sindicato manos sucias”, y Pedraz lo avala y respalda, ante nuestra lógica queja. –

16. – Pone toda clase de obstáculos a la nueva representación letrada. –

17ª. – Incauta dinero del sindicato, procedente del pago de cuotas sindicales, cuando la ley de libertad sindical establece que las cuotas de los afiliados son inembargables. –

18ª. – Incauta un proindiviso familiar de acciones de Telefónica, cuándo únicamente podía embargar mi parte, no la de los demás beneficiarios. (Esto lo sabe un alumno de primero de Derecho, pero Pedraz, por lo visto, no se entera, o no se quiere enterar). –

19ª. – Ofrece, en forma extemporánea, acciones a veintidós bancos, presuntamente extorsionados y perjudicados, sin que ninguno de ellos formule acusación alguna contra mi persona. –

No figura en el Sumario que Miguel Bernad haya utilizado la violencia para extorsionar a nadie.

No hay constancia alguna de que me haya enriquecido durante los 21 años de Secretario General de MANOS LIMPIAS (desde 1995 hasta el año 2016), sino más bien al contrario, pues he empleado muchos miles de horas, y recursos propios, en la realización de las acciones de representación y defensa sindical, buscando siempre el interés general de España y de los españoles.

No figura en el sumario que haya causado perjuicio a nadie, y nadie reclama nada en concreto contra mí. –

20ª. – Las resoluciones de Pedraz son de “corte y pega”, siguiendo el ejemplo del juez prevaricador, Baltasar Garzón, su íntimo amigo y maestro.

En el informe “cocinado” por la UDEF, policía política del régimen, sus miembros se permiten hacer valoraciones jurídicas, que son de la exclusiva competencia del juez…

Pedraz, en lugar de hacer su trabajo, se dedica a dar por bueno todo lo que le dice la UDEF, con una total irresponsabilidad, pues que yo sepa, y a Dios gracias, todavía no vivimos en un estado policiaco, sino en un Estado de Derecho.

La instrucción todavía no la lleva la policía judicial, sino los jueces, aunque los fiscales, que dependen del poder ejecutivo, igual que los policías, quieren llevarla desde hace años. –

21ª. – La justicia no es infalible; los jueces y fiscales, como cualquier persona humana, pueden equivocarse, pero en el caso que nos ocupa, su señoría se ha equivocado de medio a medio, tanto en la detención del que suscribe como en el ingreso en prisión, así como en el mantenimiento en dicha situación durante casi nueve meses, de abril de 2016 a finales de diciembre del mismo año.

Se equivoca también Pedraz -¿o lo hace intencionadamente?- al dictar el auto de apertura del juicio oral, actuando de nuevo con una gran imprudencia, sin descartar, incluso, la prevaricación, pues tantos “errores” son francamente sospechosos.

Ha aplicado el Código Penal y la Ley de Enjuiciamiento Criminal sin los mínimas indicios racionales de criminalidad…, y con la mayor dureza posible.

Tanto inquina es francamente sospechosa y preocupante, y dice muy poco de la equidad, objetividad e imparcialidad que los ciudadanos tenemos derecho a esperar de nuestros jueces y magistrados.

23ª. – El daño que ha ocasionado a mi imagen y a mi familia es irreparable, claro que a las personas que no tienen conciencia, eso no les preocupa en absoluto. –

24ª.– Finalizo este escrito recordando el artículo que su maestro y amigo íntimo, Baltasar Garzón, publicó en el diario gubernamental en fecha 26 de septiembre de 2018: “Quo vadis, Maza”, parafraseándolo de la forma siguiente: “¿Quo vadis, Pedraz”?

Posdata: Su Señoría no fue capaz de mirarme a la cara en la comparecencia ante él, en la que decretó mi prisión provisional, pues era consciente de la felonía que iba a cometer.

 

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