El futuro de Atención Primaria en Aragón se debilita con la jubilación de casi 600 médicos en cinco años


Los centros de Atención Primaria de Aragón tienen abiertos varios frentes que agravan su ya de por sí delicada situación para garantizar la continuidad asistencial por plantillas mermadas y la proximidad del verano, que todavía complica más el panorama. A las vacaciones del personal se suma el aumento exponencial de la población en el entorno rural, que genera, a su vez, una mayor demanda de atención. 

Y la lista de problemas a los que se enfrentan los ambulatorios continúa: 76 puestos temporales de médicos de Familia, de los 187 convocados por el Salud, quedaron vacíos en un primer momento. Los llamamientos individuales se siguen haciendo a los pocos profesionales que hay en bolsa y se han ido cubriendo más puestos. En la última convocatoria mir, 200 plazas de Medicina de Familia, cuatro de ellas en Aragón, quedaron libres.

El futuro, por otra parte, se debilita aún más con la jubilación, en un plazo de cinco años, de cerca de 600 médicos de Familia, en un escenario en el que los nuevos especialistas que están formándose ahora no garantiza la tasa de reposición (este año se convocaron 75 plazas), por lo que habrá un déficit de unos 200 facultativos. El informe ‘Oferta-Necesidad de Especialistas Médicos 2021-2035’ revela que en Aragón hay 1.457 médicos de Familia: el 38,7% tiene 60 años o más y el 65,4%, supera los 50. En el caso de Pediatría de Atención Primaria, hay unos 200 profesionales y solo el 22% tiene más de 60 años.

La pandemia ha supuesto un incremento de la carga asistencial en el primer nivel de acceso al sistema de salud sobre unas plantillas que ya eran insuficientes antes de marzo de 2020 y que, más de dos años después, están desbordadas. Los últimos datos actualizados por la Consejería de Sanidad hablan de que hay 489 profesionales del Servicio Aragonés de Salud de baja por covid.

El hecho de que 200 plazas mir de Familia quedaran vacantes en España indica, según los propios profesionales, una falta de atractivo de la especialidad para los nuevos profesionales sanitarios, que se decantan por otras salidas con mejores expectativas laborales. Mientras, los pacientes asumen demoras para conseguir cita con su médico de cabecera de entre tres y cuatro días de media, pero que se disparan a más de 10 en algunos casos. El PP alertaba esta semana de la necesidad de reforzar centros de salud y consultorios rurales durante la época estival para evitar su cierre.

«¿Si no tenemos personal para cubrir las plazas cómo va a haber para sustituciones?

Para Leandro Catalán, presidente del sindicato de médicos de Atención Primaria (Fasamet), existe un problema estructural que se arrastra hace demasiados años: al insuficiente número de estudiantes de Medicina se añade que en la adjudicación mir no se llegan a cubrir las plazas. El verano, dice, se plantea «similar a los anteriores: «Seguimos con escasez de profesionales». «¿Si no tenemos personal para cubrir las plazas cómo va a haber para sustituciones?», se pregunta. Esto implica que se doblen consultas, se reduzcan horas o, incluso, se cierren consultorios. Un extremo en el que coincide con Luis Miguel García, presidente de la Sociedad Aragonesa de Medicina de Familia y Comunitaria (Samfyc), quien reconoce una «sobrecarga»: «En verano serán muy pocos cubriendo los mismos huecos».

La pandemia «ha asfixiado» a los centros de salud, pero «el problema viene de atrás y no se han puesto soluciones», añade Catalán. El Plan de Atención Primaria y Comunitaria de Aragón es, en su opinión, «papel mojado» porque «se puede mejorar la tecnología o instalar ecógrafos, pero si no hay profesionales, no hacemos nada». «Hay que cambiar las formas de organización, el mapa sanitario lleva aprobado desde 1986 y hay que ajustar las zonas de salud a los cambios de población y de dispersión que tenemos, como ocurre en Cuarte», dice. 

«Hay que cambiar las formas de organización, el mapa sanitario lleva aprobado desde 1986 y hay que ajustar las zonas de salud a los cambios de población»

En Aragón existen 121 plazas de médicos de Familia distribuidas por todo el territorio cuya asignación es de menos de 300 tarjetas sanitarias, dato, según los Sindicatos Médicos de Atención Primaria de Aragón, «completamente desproporcionado con las plazas cuya asignación es de más de 1.700». Solo en la provincia de Zaragoza hay 14 médicos que atienden a menos de 150 habitantes. En opinión de José Manuel Cucalón, médico de Familia rural y vocal de Atención Primaria rural del Colegio de Médicos de Zaragoza, sería necesario reorganizar los recursos y optimizar plazas. También, apunta, habría que aumentar las plazas de estudiantes de Medicina y mejorar las condiciones de trabajo: «Es un cúmulo de factores».

Heraldo de Aragón

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