Psicoterror laboral


Por Juana Lanuza. Médica y experta en mobbing

Juana Lanuza. Médica

Dijo Heinz Leymann, en el siglo pasado: “En las sociedades de nuestro mundo occidental altamente industrializado, el lugar de trabajo constituye el último campo de batalla en el que una persona puede matar a otra sin ningún riesgo de llegar a ser procesada ante un tribunal”.

El término “psicoterror laboral” fue acuñado por Heinz Leymann, doctor en psicología y psiquiatria que ejerció como psicólogo del trabajo en Suecia, y que estudió el mobbing durante una década y en distintos grupos profesionales. Desde el año 1980 estudió el comportamiento hostil a largo plazo en empleados y sus lugares de trabajo. Llegó a tratar cerca de 1300 pacientes, un número muy importante de ellos fueron hospitalizados en una clínica que aplicaba programas especiales con un tratamiento desarrollado por él.

Leymann en 1996 da la siguiente definición de mobbing: “El psicoterror o mobbing en la vida laboral conlleva una comunicación hostil y desprovista de ética que es administrada de forma sistemática por uno o unos pocos individuos, principalmente contra un único individuo, quien a consecuencia de ello, es arrojado a a una situación de soledad e indefensión prolongada, a base de acciones de hostigamiento frecuentes y persistentes y a lo largo de un prolongado periodo. Como consecuencia de la alta frecuencia y larga duración de estas conductas hostiles, tal maltrato se traduce en un enorme suplicio psicológico, psicosomático y social”.

Según Piñuel: “Todo comienza repentinamente con un cambio brusco en la relación entre el acosador y la persona que a partir de entonces se va a convertir en el objeto de su acoso. La relación, que hasta entonces ha podido ser neutra o incluso positiva, se torna negativa… El cambio en la relación suele venir motivado por los celos, la envidia, la competición la promoción de la persona o la llegada al lugar de trabajo de un nuevo trabajador. La primera manifestación de acoso suele consistir en hacer objeto a la víctima de críticas sistemáticas, feroces e injustificadas hacia su trabajo, su aspecto físico o sus ideas y planteamientos en relación con la tarea que desempeña. Todo ello a pesar de que anteriormente su trabajo hubiera sido evaluado como positivo o incluso excelente.

A partir de ese momento comienza la persecución sistemática de superiores y compañeros, dirigida a deteriorar y denigrar la imagen pública del trabajador mediante calumnias, rumores, mentiras interesadas, burlas y motes.

La persona es aislada, negándosele la comunicación con el acosador y prohibiéndose explícita o tácitamente que el resto de los trabajadores tengan relación o comunicación con ella. Se la excluye de las actividades sociales informales y se le van retirando sus cometidos de mayor responsabilidad o valor añadido, ofreciéndosele a cambio trabajos de menor categoría, interés o valor añadido de los que hasta el momento desempeñaba. Todo ello contribuye a marginar y aislar socialmente a la víctima…

La percepción pública de la persona acosada es así manipulada hábilmente por el grupo de acoso, de tal manera que se tiende a culpabilizar a la víctima de lo que le ocurre mediante atribuciones causales creadas “ad hoc”: “Ella se lo ha buscado”; “Tiene que cambiar”; “Tiene que arreglar las cosas con el jefe”; etc…

En muchos casos, el mobbing persiste más allá de la salida de la víctima de la empresa, con informes negativos o calumniosos de los acosadores a futuros empleadores, eliminando así la empleabilidad de la víctima…

Este tipo de violencia tiene la característica diferencial, respecto a otros tipos de violencia que se presentan en la empresa, de no dejar rastro ni señales externas, a no ser las del deterioro progresivo de la víctima, que es maliciosamente atribuido a otras causas, como problemas de relación o de personalidad, carácter difícil, incompetencia profesional, etc. Se trata, por ello, de un “crimen” limpio del que no queda huella y en el que la carga de la prueba suele resultar complicada y costosa”.

“Es un asesinato silencioso y limpio del que no queda ni rastro”… Piñuel lo tiene muy claro.

2 Comments

    1. No se porque dices eso. Castañuzo manipula en el bodrio Huesca-Jaca-Bsrbastro. No te olvides que es un gran cacique y que también tiraniza en Barbastro.

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