Psicoterror laboral en el SALUD


Por Juana Lanuza. Médico y experta en mobbing

Juana Lanuza. Médica

El mobbing, ese procedimiento violento de echar a la gente de su trabajo de modo forzoso y gratuito, se ha convertido en la manera predilecta del SALUD, y en general de toda la Administración pública, de quitar de en medio a cualquier trabajador que denuncie irregularidades cometidas por los políticos, que se han instalado como jefes tiránicos a lo largo y ancho de la Administración. Nunca había habido tantos jefes, de cualquier cosa, como viene sucediendo desde hace una década. Cada vez que hay elecciones y se forma un nuevo gobierno, aparecen nuevos jefes de cargos que nunca antes habían existido y que no sirven para nada más que para chupar del bote del erario público. Ya hace tiempo que los políticos echan a trabajadores expertos para poner novatos lameculos en su lugar.

Los estudios realizados por el profesor Leymann, que acuñó el término de psicoterror laboral, revelaron una mayor proporción de personas acosadas en algunas profesiones, como los trabajadores de la salud, de la enseñanza, los cuidadores de guarderías y escuelas infantiles y los miembros de organizaciones sin ánimo de lucro o de instituciones y organizaciones religiosas. El mobbing causa enormes sufrimientos a las personas que lo padecen, como dice el psicólogo Iñaki Piñuel: “En el ámbito laboral, el mobbing señala el continuo y deliberado maltrato verbal y modal que recibe un trabajador por parte de otro u otros, que se comportan con él cruelmente con vistas a lograr su aniquilación o destrucción psicológica y a obtener su salida de la organización a través de diferentes procedimientos”.

En el SALUD aún persiste el mobbing contra Rosa, Analista de Fraga, cuyo jefe y compañeros le han hecho acoso laboral continuado durante quince años. Al acoso se añadieron los jefes superiores, las Teresitas y los abogados del SALUD. Claro que eso no hubiera sido posible sin la connivencia del Sistema Judicial. El acoso lo empezó el jefe del laboratorio, pero muy pronto se juntaron los Directores y Gerentes del área de Barbastro. La última gran canallada que le ha hecho el Gerente de Barbastro, es robarle definitivamente la plaza de Fraga y regalársela a la lameculos que ayudó al jefe durante el acoso. Ahora la lameculos tiene la plaza fija de Fraga, adjudicada en la última oposición. Para rematar la faena, el Gerente de Huesca y Barbastro se ha dado prisa a sacar a oposición todas las plazas que estuvieran libres en su área, para que no pudiera jamás regresar Rosa a esos hospitales cuando se le acabara la suspensión de empleo y sueldo. Así se encargaba él de que Rosa tuviera que irse bien lejos de su casa y se le quitaran las ganas de volver a trabajar en el SALUD.

Dice Piñuel: “En los casos de mobbing se da un propósito deliberado y mantenido consistente en un proceso recurrente de intención para destruir al objetivo elegido, y una animadversión con evidentes manifestaciones destructivas hacia la víctima. El trato vejatorio y ultrajante del mobbing tiene por objeto acabar con el equilibrio y la resistencia psicológica del otro, minándolo y desgastándolo emocional y físicamente.

Otro rasgo inconfundible del acoso es que se produce una escalada creciente en los ataques, hasta llegar a extremos imposibles de soportar para el acosado. Debido a ello, en un 90% de los casos el acoso suele terminar con la salida de la persona de la organización y a veces incluso con intento de suicidio o suicidios consumados como resultado final”.

No penséis que ni al jefe, ni a Directores, ni a Gerentes les hubiera importado lo más mínimo que Rosa se suicidara. El objetivo era quitarla de en medio, fuera como fuese, y para esta gente el fin justifica los medios.

Lo dice Piñuel: “el mayor triunfo del hostigador es el suicidio de la víctima”.

4 Comments

  1. Pobre Rosa, todos alrededor tan malos, todos contra ella. La canallada ha sido máxima: desplazamiento de Fraga a Barbastro (se cerró el laboratorio de Fraga, como tanto otros en la región y se tuvo que integrar en el de Barbastro). Unos minutos más de desplazamiento (porque Rosa no era vecina de Fraga) pero un tiempo inferior al que muchos empleados deben emplear en desplazamientos dentro de una gran ciudad.

    Ante tremenda canallada la pobre Rosa acude presta a su nuevo puesto de trabajo, donde unos malísimos y crueles compañeros la reciben con el nefasto deseo de que se integre dentro del personal del laboratorio y, tamaña maldad, pretenden que aprenda a manipular las herramientas precisas para realizar su trabajo. Rosa, ante tanto desatino se rebela y hace frente a tanto desalmado. Lastima que esto no es un cuento y la princesa guerrera no vence a los malvados dragones ni mucho menos al jefe de todos ellos, auténtica hidra de nueve cabezas.

    Rosa ha perdido, como en los cuentos fue expulsada de su paraíso por unos hados malvados, hados que no contentos con echar a la pobre Rosa de sus dominios le han cerrado todas la puertas y han echado las llaves al fondo del mar (matarile, rile, rile…)

    ¿Se ha escrito el final del cuento? ¿Volverá la pobre Rosa a reinar en sus dominios o morirá de pena en su exilio? ¿Regresará ayudada por los que por ella ha sido expulsados de su reino? ¿Seguirán viviendo felices y en buena armonía bajo el ala protectora de su jefe supremo sus enemigos? ¿Llora alguien en Barbastro por el exilio de la princesa guerrera?

    Continuará… o no.

    1. Hay feministas liberadas y sindicallistas para las que PONERLAS A TRABAJAR y hacer que se ganen el sueldo que cobran, es mobbing, y un atentado a sus “derechos” laborales.
      ¡Acojonante!

      1. ¿Y tú de que vas? ¿Acaso sabes cómo funcionan las cosas en el Salud? Tu ignorancia es muy atrevida. No tienes ni idea de nada y te metes en todo.
        ¿Qué sabes tú de feministas? Desde tu prepotencia de macho lo único que pretendes es cargar contra las mujeres.

    2. HCU: No sé como te llamas pero me dirigiré a ti como si te llamaras Amadeo. Te cachondeas del expediente injusto a Rosa. Eres así. Tu a lo tuyo y que les den morcilla a los que reivindican sus derechos que, en realidad, son los de todos. Todo Barbastro sabe cual fue el problema, es decir una venganza de un comisario político que era tonto antes del parto, en el parto y desùes del parto. Por si fuera poco mal profesional y mala persona.

      No hay derecho a que otro facultativo se descojone públicamente de una persona recta que ha cumplido con su deber.

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