Las olas de calor disparan la mortalidad y las atenciones en urgencias en Aragón


Entre junio y julio se notificaron 139 asistencias debido a las altas temperaturas.

El Veterinario y Director General de Salud Pública, Francisco falos Fornes. Un funcionario okupa cargos de toda la vida que no ha sabido prevenir los efectos de la ola de calor

Golpes de calor, síncopes, fatiga, calambres o edemas son varias de las patologías relacionadas con las altas temperaturas que los servicios de urgencias registraron en Aragón del 1 de junio al 28 de julio. Las dos olas de calor sufridas este verano dispararon el número de atenciones en los centros hospitalarios y aumentaron la mortalidad, además de incrementar sustancialmente los cuidados por patologías relacionadas con altas temperaturas –139 durante los dos primeros meses de verano–, en las que el 29 de junio registró el máximo histórico con 26 en una jornada.

Estas son algunas de las conclusiones de la primera evaluación del Plan de Vigilancia de los Efectos del Exceso de Temperaturas sobre la Salud en Aragón, elaborado por la Dirección General de Salud Pública del Departamento de Sanidad tras analizar el periodo comprendido entre el 1 de junio y 28 de julio. Además, según sus datos, en este periodo se contabilizaron ocho ingresos hospitalarios (siete hombres y una mujer), seis de ellos mayores de 65 años. Como referencia, durante el año pasado se registraron 94 atenciones de este tipo durante todo el verano; 109 en 2017; 77 en 2016 y 111 en anterior.

«Al igual que en otros años se confirma una idea en la que insistimos una y otra vez. Es obvio que las temperaturas extremas afectan directamente a la mortalidad y a la atención a urgencias, sobre todo en poblaciones vulnerables como ancianos y recién nacidos. Este primer estudio indica que en el 50 % de los días de junio y julio se superaron las temperaturas máximas y mínimas previstas, algo potencialmente peligroso», señaló Francisco Javier Falo, director general de Salud Pública.

Repunte en las urgencias

Entre los cuatro últimos días de junio y del 22 al 25 de julio, las temperaturas superaron los diferentes umbrales del territorio aragonés de forma simultánea. Esto repercutió en las urgencias, que estuvieron por encima de lo esperado y fueron especialmente significativas en Zaragoza capital. Según los datos del Departamento de Sanidad, de una media de 8.000 urgencias semanales, se alcanzaron picos de 9.049 en la semana del 3 al 9 de junio y de 8.684 y 8.613 en las dos siguientes.

Más allá de las urgencias, donde más se percibió este incremento fue en los servicios atendidos por el 061. Los picos de asistencias más destacados corresponden a las semanas en las que se alcanzaron temperaturas más altas: última de junio (3.119) y primera de julio (3.237), algo que resalta comparándolos con la media de asistencias semanales de los últimos cinco años (2.700).

Mortalidad en Zaragoza

En cuanto a la mortalidad en la capital aragonesa, los picos de temperatura hicieron que durante la mayor parte de junio y julio se estuviera por encima de la media esperada. Así, si la media semanal de fallecimientos en estas semanas del año ronda los 130 o 140, se alcanzaron picos de 192 en la primera de julio además de situarse varias semanas por encima de las 140 defunciones.

Aparte del calor, la humedad y el frío en invierno también son un problema. Enero y febrero son los meses en los que, debido a las bajas temperaturas, más fallecimientos se producen en Zaragoza. De hecho, la niebla resulta letal para las personas mayores afectadas por patologías respiratorias como bronquitis o neumonías.

En esta línea y para hacer frente a esta situación, el Ayuntamiento cuenta con un protocolo de actuación por el que, en previsión de picos de mortalidad, solicita la colaboración de los hospitales para que habiliten y pongan a disposición sus tanatorios.

Es preciso recordar que la Dirección General de Salud Pública activó el pasado 1 de junio el Plan de acción para la prevención de los efectos de las temperaturas extremas sobre la salud en Aragón, que se extenderá hasta el próximo 15 de septiembre. El plan del Departamento de Sanidad tiene por objetivos prever posibles problemas para la salud de los ciudadanos relacionados con las situaciones de temperaturas extremas y medir las consecuencias para el bienestar de la población.

Origen: Heraldo de Aragón. Las olas de calor disparan la mortalidad y las atenciones en urgencias en Aragón

El Plan de Falo: “A buenas horas mangas verdes”

El Director de Salud Pública, el veterinario Francisco Falo Fornés (FFF) tiene una coartada que pretende usar para justificar su falta de eficacia en la prevención de la altísima mortalidad y morbilidad derivadas de la pasada ola de calor.
Falo tiene un protocolo escrito, copia y pega, que, sin entusiasmo, saca a relucir todos los años para prevenir los efectos de la ola de calor. Tiene muchos otros, también copia y pega, para múltiples problemas como los derivados de las manos sucias, del tabaquismo, de la salmonelosis que también sirven para poco. Sus protocolos y sobre todo su falta de entusiasmo en ponerlos en práctica hace que, en la practica, sirvan para muy poco.
El seños de las tres F es funcionario, jefe de Servicio y director general de toda la vida. Lo suyo son las relaciones publicas con esa cara de niño que tiene. Sabe moverse en la moqueta y caer bien a politicos similares a el como la Consejera.
Si suben las enfermedades de declaración obligatoria Falo lo atribuye a que es debido a que ha mejorado la captación de casos en sus estadísticas. Si se trata de una epidemia de legionelosis con al menos siete muertos en el Clínico dice que se trata de un acumulo puntual y circunstancial de casos.
Francisco Falo debería ser cesado por el coste oportunidad que tiene para los aragoneses. No queremos un funcionario clásico en el sentido despectivo. La salud pública requiere un funcionario o no, con entusiasmo, ganas de trabajar y no un especialista en ponerse de perfil ante los problemas tomar cortados de una hora en los bares próximos.

1 Comment

  1. Muchas personas de avanzada edad no disponen de aire acondicionado, ni siquiera de ventiladores…
    Y al precio que está el suministro eléctrico, si lo tienen, PRÁCTICAMENTE NO PUEDEN ENCENDERLO MUCHO TIEMPO, pues tambien hay que comer, Y PAGAR TODA CLASE DE IMPUESTOS Y GABELAS.
    Veo a personas mayores que se refugian en las cafetertías, se sientan cómodamente en alguna mea, cogen dos o tres diarios, Y SE PASAN ALLÍ LA MAÑANA, O LA TARDE, POR ALGO MÁS DE UN EURO.
    ¡A grandes males, grandes remedios!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s