Jeringuillas con aire: arranca el juicio contra la enfermera acusada de matar a pacientes


La Fiscalía aborda en su escrito dos asesinatos y pide 40 años de cárcel, pero otras acusaciones van más allá al apuntar a otra tentativa de homicidio y solicitar prisión permanente revisable

Beatriz López Doncel

Primero fue en la habitación 532-2. Después, en la 528. Ambas se encontraban en el pasillo B de la quinta planta del Hospital de Alcalá de Henares. Y en ambas trabajaba desde 2004 Beatriz López, auxiliar de enfermería. Cuando en agosto de 2017 los agentes de homicidios le pusieron las esposas, ella ni siquiera preguntó el porqué. “¡Si me detienen me van a chafar una cita con un chico que acabo de conocer!”, protestó. Casi dos años después, la auxiliar de enfermería se sienta en el banquillo acusada de asesinato, un juicio que arranca este martes en la Sección Tercera de la Audiencia de Madrid y contará con jurado popular. En su escrito de acusación, la Fiscalía pide 40 años de prisión para Beatriz por matar a dos ancianas con las que presuntamente utilizó el mismo arma homicida: una jeringuilla llena de aire.

El primer suceso se remonta al 29 de julio de 2015. El Ministerio Público sostiene que la acusada entró ese día en la habitación 532-2, ocupada por Luisa Moragón, una paciente de 92 años. Su alta hospitalaria estaba prevista para el día siguiente, pero nunca llegó. Según el escrito de acusación, Beatriz fue la responsable: “Con ánimo de causar su muerte de forma inmediata y aprovechando que en esos momentos no se encontraba acompañada por ningún familiar, le inyectó con una jeringuilla gran cantidad de aire en el sistema circulatorio a través de la vía que tenía colocada en el brazo. Como consecuencia de ello, la paciente entró en parada cardio-respiratoria, falleciendo a las 9:40 horas del mismo día”.

Pinche en la imagen para leer el escrito de acusación de la Fiscalía.
Pinche en la imagen para leer el escrito de acusación de la Fiscalía.

Dos años más tarde, el pasillo B de la quinta planta del Hospital de Alcalá de Henares se convirtió de nuevo en el escenario de un crimen, según sostiene la Fiscalía. El 4 de agosto de 2017, Consuelo Doblado, de 86 años, falleció en la habitación 528. Aunque compartía cuarto con otra mujer, esta se encontraba en estado semicomatoso, por lo que el escrito de acusación apunta a que Beatriz pudo repetir el mismo proceso: “Inyectó a través de la vía y con una jeringuilla gran cantidad de aire, lo que provocó que sufriera una parada cardio-respiratoria motivada por una embolia gaseosa masiva, que provocó su fallecimiento a las 16:00 de ese mismo día”.

Para entonces, un sistema de videovigilancia oculto grababa ya todo lo que ocurría en el pasillo B de la quinta planta, por lo que esta segunda muerte en extrañas circunstancias no quedó sin responsable. Como adelantó El Confidencial, en el vídeo se ve todo el desarrollo de los hechos: a las 15:35, Beatriz entra por primera vez en la habitación. Sale a las 15:36, pero dos minutos después vuelve y se queda ahí hasta las 15:40. A las 15:47, “sale del control de enfermería otra trabajadora y entra en la habitación. Beatriz se encuentra junto a un carro y se percata de que la otra enfermera ha entrado”. Quince segundos después, la sospechosa deja lo que está haciendo y acude al grito de auxilio de su compañera.

Aunque el Ministerio Público recoge dos asesinatos en su escrito, delitos por los que pide 40 años de prisión y una indemnización de 92.000 euros a los familiares, otras acusaciones personadas en el caso van más allá. El abogado Antonio Navarro, que ejerce la acción popular en nombre de la asociación El Defensor del Paciente, eleva la solicitud a prisión permanente revisable y a los dos crímenes le suma una tentativa de homicidio más con otro paciente, al que también representa como acusación particular. “Procede imponer a la denunciada la pena de prisión permanente revisable en base al artículo 140.1. 1o del Código Penal, por entender que se trataba de personas especialmente vulnerables por razón de su edad y enfermedad y las costas ocasionadas“, sostiene en su escrito, al que ha tenido acceso El Confidencial.

El juicio arranca la mañana de este martes en la Sección Tercera de la Audiencia de Madrid con la elección del jurado, tras lo que se espera que comiencen los interrogatorios a la propia acusada. Tras su detención en agosto de 2017, la auxiliar primero protestó por el plantón que iba a dar “a un chico que acabo de conocer”, pero después negó los hechos, versión que podría mantener ahora ante el juez. En aquella ocasión, cuando le enseñaron las jeringuillas que habían encontrado durante el registro de su domicilio, su respuesta chocó una vez más a los investigadores: “Me las llevo del hospital. Las utilizo para echar limón al pollo”.

Origen: El Confidencial. Jeringuillas con aire: arranca el juicio contra la enfermera acusada de matar a pacientes
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3 Comments

    1. Por supuesto que sí.
      Pero si un graduado social comete un delito, por ejemplo, no se debe decir que era un abogado, eso es lo que he querido decir.
      A CADA PALO, SU VELA.

  1. No era ENFERMERA, sino
    AUXILIAR DE ENFERMERÍA, que no es lo mismo.
    No echemos mierda sobre el honrado y sacrificado colectivo DE ENFERMERÍA, que son las personas más próximas a los pacientes, en términos generales.

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