18 médicos recibieron más de 50.000 euros cada uno de una sola farmacéutica en 2017


Sumado a lo que les transfirieron otros laboratorios, se repartieron en total más de 1,6 millones. La mayoría de ellos ejerce en hospitales públicos.

La DGA oculta los datos de los médicos aragoneses que cobran de los laboratorios

Las farmacéuticas gastaron 182 millones y medio en 2017 en pagos a médicos por sus servicios o para asumir los costes de entradas a congresos y viajes, unas cifras muy similares al año anterior. Es lo que la industria engloba bajo el eufemismo de transferencias de valor. Pero no todos los que recibieron pagos o invitaciones a congresos lo hicieron al mismo nivel. 18 médicos sumaron en su haber, de un solo laboratorio y en un solo año, más de 50.000 euros. Son una minimísima parte de los 253.796 médicos colegiados en todo el país.

La DGA oculta los datos de los médicos aragoneses que cobran de los laboratorios

Pilar Ventura Consejera no sabe nada de nada

El Instituto Aragonés de Ciencias de la Salud IACS tiene como principal función controlar los fondos que la Industria Farmacéutica dedica a la investigación. Una pequeña parte se la queda la organización y el médico que ha conseguido el contrato recibe la “tajada” principal. Los pacientes del Servicio Aragonés de la Salud y unos pocos de los centros privados deberían saber si su médico recibe dinero de los laboratorios. Tiene derecho a saber si el laboratorio del fármaco que le prescribe le esta pagando directa o indirectamente a través del IACS u otros.

El Servicio Aragonés de Salud ignora (o se hace el tonto) los pagos que los laboratorios realizan a los facultativos en concepto de “fichas médicas” (recoger cuatro datos de cuatro pacientes), encuestas, seminarios dentro de los hospitales (con diapositivas del laboratorio), encuestas que no valen para nada. Estos pagos no son importantes individualmente pero a final de año suman cantidades importantes.

Paquito, mi jefe de Servicio, se pasa la mañana en el despacho recibiendo a visitadores y cortando bonos. 1500 por explicar unas diapositivas que le ha hecho el laboratorio en una sesión clinica, 500 por un encuesta, 300 por cada paciente a los que hace una “ficha médica” que no vale para nada. Al cabo del año es una fortuna

Pagos directos y pagos indirectos

Los médicos pueden recibir transferencias directas (pago por servicios como asesorías, ponencias…) o indirectas (la farmacéutica sufraga los costes de viaje, entradas a congresos o gastos relacionados con los servicios para los que les contratan).

Si analizamos esas relaciones únicas entre un laboratorio y un médico, las cifras van desde aquellos que superan por poco ese corte de los 50.000 euros y aquellos que casi tocan los 100.000, como es el caso de los más de 98.000 euros que Bayer destinó al doctor Jordi Bruix. Y todo eso sin contar lo que recibieron de otros laboratorios, que hace que profesionales como María Victoria Mateos sume casi 170.000 euros; o Luis Puig, más de 150.000.

Los datos muestran relaciones unidireccionales, como la del mencionado Bruix Tudó con Bayer (la farmacéutica sufraga el 98% del total de sus transferencias de valor) o la de Emiliano Calvo con Novartis (90%), pero también otras mucho más variadas. Así, 15 laboratorios realizan pagos -directos o indirectos- a Javier Puente, aunque Pfizer asuma el 66%. Y los casi 60.000 euros a Luis Puig de Lilly, pese a su cuantía, solo suponen menos del 40% del total.

“Podría haber un problema potencial si no eres experto en un tema y recibes transferencias de valor únicamente de una compañía”.

María Victoria Mateos, hematóloga

María Victoria Mateos recibe transferencias de cuatro farmacéuticas. De hecho, es la que más suma si tenemos en cuenta a todas ellas y no solo a la principal. Para ella, si varios laboratorios aportan la situación es más transparente y menos peligrosa. “Podría haber un problema potencial si no eres experto en un tema y recibes transferencias de valor únicamente de una compañía”, argumenta.

14 de los 18 son hombres y solo cuatro, mujeres. La mayoría (14), además, ejerce en centros públicos, aunque dos de ellos lo combinan con la práctica privada. Y tres de ellos son miembros de la red de expertos de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS), la entidad pública encargada de la evaluación, autorización y supervisión de los medicamentos.

“A la hora de aconsejar [a esas agencias] tengo mis limitaciones. Soy el primero que lo admite. Muchas veces no soy absolutamente equilibrado en mis decisiones, pero como no lo es nadie”, admite Miguel Cordero, uno de los médicos que aparece en este listado. Por eso, lo importante, en su opinión, es que las agencias conozcan esos vínculos (tanto la AEMPS como su homóloga europea piden que los expertos desglosen sus posibles conflictos de intereses) y que ese posible sesgo se tenga en cuenta a la hora de valorar sus recomendaciones.

En más de la mitad de los casos, la práctica o investigación de estos 18 profesionales está relacionada con el cáncer, una enfermedad que cuenta con fármacos nuevos, y costosos, cada poco tiempo, y en la que la industria farmacéutica ha volcado buena parte de sus esfuerzos en investigación. Siete de ellos son oncólogos y, otros tres, hematólogos, una especialidad vinculada a algunos tipos de esta enfermedad (como leucemias, linfomas o mielomas). La explicación, para Cordero, es clara: “La industria toca las áreas donde se mueve más dinero”.

Para algunos de ellos, la razón es que es una de las enfermedades que afecta a más personas. Según el Instituto Nacional de Estadística, los tumores representan la segunda causa de mortalidad en España, solo superados por las enfermedades del sistema circulatorio. No hay ningún cardiólogo en esta lista.

Formación continua, pero pagada por la industria

Un año más, la publicación de estas cifras vuelve a abrir el debate sobre quién debe hacerse cargo de la formación de los profesionales sanitarios. Las sociedades médicas y colegios profesionales recuerdan que están obligados a aprender de forma continua para poder ofrecer el mejor tratamiento posible a sus pacientes. En el caso de la sanidad pública, este reciclaje constante no está cubierto, alegan, por los fondos públicos.

Y, para formarse, estarían obligados a aceptar que las farmacéuticas sufraguen los costes de congresos y viajes. Unos costes que, además, están exentos de IRPF gracias a la reforma del impuesto que aprobó el exministro Cristóbal Montoro a finales de 2017.

El debate de la formación continua está centrado en esos pagos indirectos para sufragar costes de asistencia a congresos (entradas, viajes, hotel…). Pero, de hecho, el grueso de las transferencias que reciben estos 18 médicos viene de otra rama, los honorarios (más de un millón de los 1,6 totales), ya sea participando en ponencias, en reuniones como conferenciantes o moderadores, como consultores o como miembros de los consejos asesores, por ejemplo.

El código que regula la publicación de los pagos de las farmacéuticas a los profesionales sanitarios es un ejercicio de autorregulación de la industria y no una norma emanada desde las administraciones públicas.

Y, ¿qué opinan estos 18 médicos de que esta relación sea pública? Tras consultar a todos ellos, hemos encontrado opiniones muy diversas (entre los que nos han querido responder, claro). Así, Marcos Meseguer asegura que es “injusto” y que se siente “maltratado”. Habla de las posibles envidias que puede generar y asegura que le perjudica la publicación de estos datos. “¿Aquí por qué la gente tiene que cotillear lo que me pagan o me dejan de pagar si yo trabajo en un centro privado y no tengo capacidad de decisión en las compras de nada?”, critica. Es el único de la lista de 18 que no es médico, sino biólogo.

En cambio, Emiliano Calvo alaba la medida. Tras admitir que su primer impulso, casi “emocional”, fue contrario a la publicidad de esta información, ahora cree que es buena porque ejerce un “efecto de autocensura”, ya que saber que todo va a ser público quizás evite caer en malas prácticas. E incluso pide más transparencia: “Debería estar bien hecho, no solo dar la declaración de ingresos, sino también el concepto por el que se ingresa” -algo que ahora no se incluye en estos listados- porque, continúa, “a veces tan malo es informar como causar algo de desinformación”.

El código que regula esta publicación es un ejercicio de autorregulación de la industria y no una norma emanada desde las administraciones públicas. El artículo 76 de la Ley de Garantías y Uso Racional de los Medicamentos y Productos Sanitarios, aprobada en 2006, ya establecía por entonces que “las ofertas de premios, becas, contribuciones y subvenciones a reuniones, congresos, viajes de estudio y actos similares por cualquier persona, física o jurídica, relacionada con la fabricación, elaboración, distribución, prescripción y dispensación de medicamentos y productos sanitarios se harán públicas en la forma que se determine reglamentariamente”. Aunque solo se refería a una parte de las cuatro categorías (entradas a congresos y viajes, pero no honorarios), la norma que debía establecer cómo se tenía que publicar esta información nunca se desarrolló.

Pagos a médicos, a sociedades médicas y el cajón de sastre de la I+D

El gasto destinado a profesionales sanitarios no es el único que sufragan los laboratorios. Además de esos pagos, también patrocinan congresos o realizan donaciones a sociedades médicas. Y, en paralelo, destinan 251 millones y medio a I+D, la parte más promocionada por la industria a la hora de dar cuenta de estos pagos. Pero lo cierto es que es un cajón de sastre donde encaja cualquier transferencia vinculada a investigación, sin determinar ni desglosar a qué se ha dedicado ni quiénes -asociaciones o profesionales- son sus beneficiarios.

Si un médico es líder en su campo, tiene lógica que muchas farmacéuticas quieran que participe en congresos o cuenten con sus servicios. Pero, ¿qué pasa en los casos en los que solo un laboratorio se interesa por su trabajo? El debate es más importante si esos profesionales están vinculados a fármacos que suelen prescribir o que recomiendan en artículos o entre colegas.

Para Antonio Salar, el mayor riesgo no está en aquellos que reciben mayores cantidades, como los 18 de esta lista, si no en los de menor cuantía. Y, aunque admite que “es posible que esta parte de transmisión de información de las compañías, al dar conocimiento sobre algún tipo de producto, pueda incitar a su prescripción”, asegura que eso solo pasa cuando hay “falta de conocimiento” del médico que va a prescribir y que eso no pasa en hospitales universitarios grandes, donde hay “protocolos muy claros”.

ProPublica desveló, con datos de médicos estadounidenses, que aquellos que recibían transferencias de la industria tendían a recetar más medicamentos de marca frente a los genéricos. En el ámbito de la investigación, diversos estudios apuntan que los profesionales que mantienen un conflicto de interés son más propensos a presentar resultados más favorables a las compañías privadas.

Para Cordero, el riesgo también es claro: “La industria por supuesto que quiere influir”. Pero se ataja, en su opinión, porque las decisiones más importantes no las toma una sola persona, sino en el seno de sociedades científicas. “Eso hace que se corrijan esos sesgos”, asegura. El problema es que las grandes sociedades dependen, en parte, de la industria farmacéutica.

Origen: Civio.  18 médicos recibieron más de 50.000 euros cada uno de una sola farmacéutica en 2017 | Civio
Anuncios

8 Comments

  1. Espero que la AEAT tome buena nota, Y ACTÚE EN CONSECUENCIA.
    Pues de las acciones disciplinarias, incompatibilidades, posibles sanciones, etc., SABIENDO COMO ES ESPAÑA, Y COMO FUNCIONA, NOS PODEMOS OLVIDAR…

    1. ¿Alguien sabe cómo puede localizarse o accederse A LA LISTA DE MÉDICOS ARAGONESES EGIPCIOS, es decir, que ponen la mano, o incluso las dos manos…?
      Sería bueno publicarla, para que reciban, por lo menos, EL REPROCHE SOCIAL, que es lo único que van a recibir, ADEMÁS DE TODO EL DINERAL QUE SE SACAN, EN OCASIONES hasta superior a sus retribuciones básicas como empleados públicos, o contratados laborales en empresas privadas.

      1. Tal vez podría pedirse al JUSTICIA DE ARAGÓN, esa Institución tan inútil, pero que nos cuesta MÁS DE DOS MILLONES Y MEDIO DE EUROS ANUALES, que lo investigue y publique… ASÍ SE ENTRETIENEN Y JUSTIFICAN SUS INJUSTIFICABLES SUELDAZOS.
        Claro que pueden contestar perfectamente que es algo que ataña a la intimidad de los interesados, y que por lo tanto no pueden meterles el dedo en el culo, digo en el ojo…

  2. Este gobierno de OREGON, no era el de la transparencia con podemos, etc.

    Porque no se dan los nombres en Aragon?

    La consejeria podría tener un problema o varios? Si los tiene, se deben saber, sino los tiene con mayor razón. A lo mejor alguna jefatura PROVISIÓNAL tendrá que quitársela rápidamente y que se empieza a entrar aire limpio

    Empezamos a contar cuantos días tienen para darlos.

    1. Yo también creo que los ARAGONESES tenemos DERECHO a conocer esos datos e nuestra tierra.
      Y también tengo claro QUE AQUÍ NO SE VAN A DAR.
      ¡Faltaría más, que estamos en Oregón!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s