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ESPAÑA Y CATALUÑA: EL PEDREGAL Y LA TIERRA FÉRTIL DE ARTUR MÁS

26 Jul

Ramiro GRAU MORANCHO

Abogado y escritor. Académico Correspondiente Real Academia de Jurisprudencia y Legislación. www.ramirograumorancho.com
Ramiro Grau Morancho

Ramiro Grau Morancho

Dice el señor Mas que “hay que pasar el desfiladero sabiendo que no nos lleva al pedregal (España), sino a la tierra fértil” (una Cataluña independiente).

La verdad es que muchos ya votaríamos a favor de que se vayan y nos dejen en paz. Pagando antes, eso sí, la parte alícuota que les corresponda de la lifara autonómica en que se han convertido los últimos treinta años de la historia de nuestra Patria, que no se trata de marcharse sin pagar la fiesta.

Tengo parientes en Cataluña, pero ya hace años que me resulta duro ir a visitarles. Desde la rotulación solo en catalán, como si los castellano hablantes no existiéramos, hasta esa mala educación que tienen muchos catalanes de creerse el ombligo del mundo, hablándote en catalán, a pesar de que tú les contestes en español, o les digas que no les entiendes, lo que supone una auténtica imposición de su idioma. Un gran idioma que es la lengua oficial de un solo país del mundo, Andorra, con una población de treinta mil habitantes…

Los habitantes del resto de España no podemos acceder a empleos públicos en la justicia, sanidad o educación catalana, pues se exige como requisito básico el conocimiento del catalán –y en el caso de la administración de justicia del derecho propio autonómico-, pero ellos si pueden ocupar plazas en todas las zonas de España dónde no hay lengua propia, o sus gobernantes tienen la sensatez de no exigir su conocimiento preceptivo, o sobrevalorar su utilización, como sucede en Cataluña.

En el ámbito de la justicia, que por razones de deformación profesional es el que más conozco, se prima tanto el idioma y el derecho catalán, que prácticamente se ha conseguido “expulsar” a los jueces, fiscales, secretarios y funcionarios no catalanes…, salvo que hayan optado por pasar por el aro, y aprender el idioma. Da igual que no sepan derecho, lo que importa es que sepan catalán. Lo mismo sucede con los médicos forenses. En una determinada plaza para el Valle de Arán, por ejemplo, se valoraba más el catalán que un doctorado en medicina. Claro que el aspirante tenía la ventaja de que los muertos no se quejan nunca del forense que les hace la autopsia.

Esa creencia de considerarse el ombligo del mundo, o simple, lisa y llanamente, mala educación, hace que en ocasiones los asistentes a actos organizados en Cataluña hallamos sentido vergüenza ajena.

Recuerdo un congreso nacional de derecho del trabajo y seguridad social, celebrado en Barcelona sobre los años mil novecientos noventa y tantos. El acto de apertura o de clausura, no recuerdo con exactitud, era presidido por el consejero de trabajo de la Generalidad, creo recordar que un tal señor Fabregat, o apellido similar.

Se celebró en el magnífico salón de actos del Colegio de Abogados de Barcelona, y el consejero comenzó su intervención en catalán, lo que no nos importó, pues eran unas palabras de saludo y presentación del acto, que todos entendimos, y además estábamos en Cataluña. Pero, para nuestra sorpresa, continuó su intervención en catalán, hasta que muchos de los asistentes abandonábamos el salón, en callada señal de protesta, saliendo a la rotonda que circunda el salón, y cuando vio que se estaba quedando sólo, empezó a hablar en castellano, aunque la verdad es que la mayoría no volvimos a entrar, pues no decía más que las típicas chorradas políticas al uso: hablar mucho y no decir nada.

¿Cómo se puede ser tan maleducado de dirigirse a un congreso nacional, dónde los asistentes catalanes escasamente serían un quince por ciento, enteramente en su idioma vernácula, obviando que la mayoría éramos del resto de España, y no entendíamos el catalán…?

Así son muchos catalanes, al menos la clase dirigente. Y así les va. Que no echen a nadie la culpa de sus propios errores.

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El Parlament de Catalunya llevará al Congreso la ley para despenalizar la eutanasia

26 Jul

El Parlament ha aprobado este martes, con el voto a favor de todos los grupos parlamentarios menos Cs y PP y el diputado no adscrito Germà Gordó, presentar al Congreso de los Diputados la Proposición de Ley de despenalización de la eutanasia y la ayuda al suicidio.

En concreto, se propone reformar modificar un artículo del Código Penal y librar de responsabilidad penal a quien “por petición expresa, libre e inequívoca de una persona que sufre una enfermedad grave que la conducirá necesariamente a la muerte […] cause actos necesarios a la muerte segura, pacífica y sin dolor de esta persona o coopere”.

Junts pel Sí, en boca de la diputada Alba Vergés, ha considerado la ley como un “paso necesario” para que las personas sepan que tienen derecho a la ayuda al suicidio como una muestra de “respeto a las decisiones personas, protección a las personas vulnerables y garantías éticas”.

Por su parte, el diputado Martín Barra ha justificado la abstención de Ciudadanos apelando a la necesidad de ofrecer “curas paliativas de calidad para una muerte digna” y ha advertido del riesgo de despenalizar la eutanasia.

Desde el PSC, la diputada Assumpta Escarp ha hecho una distinción entre las curas paliativas y la eutanasia y ha reivindicado la ayuda al suicidio como defensa del derecho a morir dignamente y, en extensión, el derecho a la propia vida. “El fin de la medicina es también ayudar a morir”, ha asegurado Escarp.

Asimismo, la diputada de Catalunya Sí Que es Pot Ángeles Martínez ha defendido la ayuda al suicidio como un “acto médico más” y ha afirmado que “la pena de vida en unas determinadas condiciones es tan grande y tan indigna como la pena de muerte”. Durante su intervención, Martínez ha dedicado unas palabras de agradecimiento a la diputada en el Congreso de los Diputados Marta Sibina, implicada y activista en sanidad.

Una ley “perezosa”

En la misma línea que Ciudadanos, el PP ha apostado por poner remedio al dolor y a la soledad, “que muchas veces es la causa de querer la muerte”. El diputado Fernando Sánchez ha tildado la ley de “perezosa” y ha asegurado que está hecha “desde los laboratorios ideológicos y no en las plantas de los hospitales”.

La CUP ha reiterado la necesidad de aprobar esta ley aunque ha asegurado que el Parlament “tiene que empezar a trabajar en una ley propia para que nos entregue de la amenaza constante del Código Penal”.

Durante el debate también ha intervenido el diputado no adscrito Germà Gordó, que ha afirmado que votaría en contra. “Creo firmemente que se me equivocaría mucho más si no votara con conciencia”, ha justificado.

Origen: Marta Casado http://www.ElNacional.cat El Parlament llevará al Congreso la ley para despenalizar la eutanasia

Hospitales del Grupo Quirón Salud niegan el tratamiento a una serie de pacientes

26 Jul

Comunicado de la “Plataforma de afectados por la hepatitis C. PLAFHC “

Hospitales del GRUPO QUIRÓN (Fresenius Helios) –Fundación Jiménez Díaz y Hospital Infanta Elena de Valdemoro- están negando tratamientos a enfermos de Hepatitis C En fases F0 y F1, a pesar de la orden dada por la Consejería de Sanidad con fecha 17 de noviembre de 2016 y de que el Consejo de Interterritorial celebrado el pasado 21 de junio, dio luz verde a tratar a los F0 y F1.

Los hospitales públicos están dando los tratamientos sin problemas, aseguran.

Mientras los Hospitales de gestión pública de Madrid están dando los tratamientos sin ningún tipo de problemas los Hospitales de gestión privada del Grupo Quirón acampan a sus anchas y niegan tratamientos sin que la Consejería de Sanidad actúe y haga cumplir los acuerdos firmados.

¿Por que la Consejería de Sanidad permite que el Grupo Quirón Salud a diferencia de los hospitales de gestión pública no de los tratamientos? ¿Por qué el señor Sánchez Martos -Consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid- no actúa?

Ante las quejas de los enfermos asociados de la PLAFHC a los que se les negaron los tratamientos; miembros de la Junta Directiva de la Plataforma mantuvimos en el mes de Mayo una reunión con la dirección de la Fundación Jiménez Díaz, en la que se les hizo entrega de un listado de enfermos de Hepatitis C en fases F0 y F1, a los que se les había denegado el tratamiento. En aquella ocasión las causas por las que se denegaban los tratamientos fueron –según la dirección del Hospital- porque no habían recibido ni verbalmente ni por escrito una orden clara para que se dieran los tratamientos.

Ante esta situación la Plataforma de Afectados por Hepatitis C acuerda:

• Convocar una concentración el próximo 28 de Julio, a las 11:00 horas, en la sede de la Consejería – Calle Aduana, 29 exigiendo al Consejero que actúe contra la red paralela que tiene montada el GRUPO QUIRÓN SALUD al margen del Servicio Madrileño de Salud y que permite actuaciones como las que padecemos los enfermos de Hepatitis C y otras enfermedades.

• Iniciar una gran campaña para denunciar las arbitrariedades que está cometiendo el GRUPO QUIRÓN SALUD y que pasa inicialmente por pedir a los afectados de Hepatitis C que se deriven a Hospitales de gestión pública.

• Poner en manos de la Fiscalía Superior de la Comunidad de Madrid los casos de los pacientes a los que se les han denegado los tratamientos por si fueran constitutivo de delito.

JUNTA DIRECTIVA DE LA PLAFHC

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Así era hacer el Camino de Santiago en la Edad Media

26 Jul

Ayer fue el día de Santiago, uno de los más elegidos para llegar a la capital gallega por los que han decidido hacer su Camino este mes (con el riesgo de insolación y calor mortal que ello conlleva a estas alturas del verano y con el calentamiento global tan majo que estamos disfrutando este año). He estado leyendo sobre cómo se hacía en la Edad Media porque lo he hecho varias veces y me daba curiosidad, así que procedo a compartir con vosotros algunas de las cosas que he aprendido.

El Camino de Santiago no era una ruta fácil en sus primeros años. No solo porque estaba mal señalizado y en su trayecto había bandidos y otros peligros, sino que encima, una vez llegabas a la tumba del apóstol, tenías que volver para contarlo (en ocasiones años después de haber salido de casa). Me cuesta trabajo creer que solo por la fe la gente se metiera esas panzadas de andar, pero leo en ‘Las peregrinas cosas del Camino de Santiago’ que había lugares como Eslovaquia, donde si acreditabas haber peregrinado tres veces se te eximía para siempre pagar impuestos.

El Códice Calixtino (el mismo que robaron hace unos años) fue una de las primeras guías escritas sobre el recorrido, y en él el monje Aymeric Picaud dejaba su valoración sobre los sitios que había visitado cuan si fuera Tripadvisor del siglo XIII. Este señor dejó constancia de dónde estaban los ríos de malas aguas, de dónde timaban a los peregrinos y de dónde había más tábanos.

Fue precisamente a partir del siglo XII, cuando los reinos del Norte de España consiguieron empezar a expulsar a los musulmanes hacia el sur, cuando el camino de Santiago se convirtió en el ‘place to be’. Decenas de peregrinos se reunían en Saint Jean Pied de Port, en Roncesvalles, para comenzar las últimas etapas de su peregrinación.

Los caminos en aquel momento se indicaban con estacas (ahora se hace con flechas amarillas) y el problema era que en invierno estas señales se perdían, sobre todo en las etapas de montaña. En los pueblos en los que había hospitales se hacía un esfuerzo por reemplazar la señalética pero no era una cosa común en la ruta, y cuando había fuertes nevadas los monjes de Somport, Foncebaldón o Roncesvalles tañían las campanas para que los romeros pudieran orientarse en la tormenta.

Asaltos, timos, estafas y otras lindezas

Hubo muchos asaltos a peregrinos, dadas las altas posibilidades de salir impune de un ataque a un extranjero que camina casi en solitario por un bosque. Uno de los “puntos negros” de las peregrinaciones medievales era en torno a Villafranca Montes de Oca en Burgos, donde había un bosque que terminaba en el sepulcro de San Juan de Ortega, constructor de puentes. En los montes de la zona se agrupaban los bandidos, a los que fue imposible echar pese a las batidas que se hicieron contra ellos.

Los peregrinos estaban avisados e intentaban caminar en grupo en puntos conflictivos como este o los abrevaderos, ya que eran otro de los lugares favoritos de los proscritos. En el Códice Calixtino ya se advierte que los peregrinos deben pasar de largo del río Salado en la zona de Navarra, ya que eran habituales las matanzas de peregrinos (y sus monturas) cuando se acercaban a beber.

Las estafas a peregrinos solían ser habituales, sobre todo cuando tenían que cambiar moneda, cosa que se veían obligados a hacer hasta siete veces en su recorrido. En las hospederías se recogían historias de romeros que habían probado un bebedizo que les dormía, circunstancia aprovechada por los mesoneros para robarles hasta el último maravedí (o lo que fuera que tuviera en las alforjas).

Inciso en la historia medieval: No os penséis que esto es una cosa del pasado, ya que a día de hoy se pueden ver máquinas de vuestro refresco favorito en mitad de una montaña en plena ruta jacobea y que no están enchufadas. Por lo tanto, el peregrino echa su moneda feliz de poder refrescarse y ¡tachán! Se queda sin monedas y sin su refresco.

En la zona de Estella y Sangüesa se refirieron muchos casos de falsos peregrinos, que fingían una lesión y que cuando algún bienintencionado se acercaba a ellos aprovechaba para desvalijarles en el primer descuido. Estos timadores se disfrazaban con toda la equipación de peregrinos y pasaban desapercibidos para los auténticos que estaban de paso y eran timados pese a sus buenas intenciones.

Tal era la plaga de asaltos y jugarretas varias que Alfonso X el Sabio les otorgó un privilegio de seguridad mientras se hallaran en su reino en un Fuero Real, y les eximía de pagar aduanas si se comprobaba que sus bienes procedían de fuera de Castilla. Los malhechores por supuesto se pasaron el fuero por el arco del triunfo, pero el rey consiguió apoyo de los jueces al imponerles una multa si no hacían caso a los casos que les refirieran los romeros. Además se endurecieron las penas para los que robaran dentro del Camino, que solían ser condenados a muerte si les pillaban.

Piojos, chinches y demás familia

Imaginad, entre que las medidas de higiene no eran muy populares en el medievo y que estamos hablando de personas que se pasaban varios meses en ruta, la mugre que acumulaban era épica. Piojos, chinches y pulgas campaban a sus anchas por la ropa y el cuerpo de los romeros que se lavaban someramente en las fuentes que pueblan el camino.

Así en Itero del Castillo tenemos la fuente Piojos (que por cierto es potable incluso a día de hoy) y el nombre del río Lavacolla, donde tradicionalmente había que lavarse a pocos kilómetros de llegar al destino. Aún así era mítica la peste que se respiraba en la catedral, donde muchos se quedaban a pernoctar, y trataban de mitigarla con el botafumeiro (mi profesora de historia lo llamaba “ambi pur a lo bestia” y tenía mucha razón).

La picaresca también residía en Santiago de Compostela, ya que había muchos concheiros que intentaban sacar el máximo beneficio de las conchas (que eran una de las señales de haber terminado el camino). Otros listillos se dedicaban a vender falsos azabaches, una de las piedras más usadas aún hoy en la joyería santiaguesa.

Una vez llegaban a la catedral y les expedían la carta probatoria de que habían realizado el peregrinaje empezaba la segunda fase de su viaje: la vuelta a casa, con más aventuras por delante.

Imagen vía Wikipedia

Fuentes: el Códice Calixtino, “Las peregrinas cosas del Camino de Santiago” de Javier Leralta y “Pícaros y picarescas del camino de Santiago” de P. Arribas Briones.

Origen: Factor Noticia. Así era hacer el Camino de Santiago en la Edad Media