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EL SUPER-MINISTRO ZOIDO CONTRA LOS CRIMINALES SOLIDARIOS

11 Jul

Ana Cuevas

Ana Cuevas Pascual

Es un chorreo incesante de vidas humanas. Mujeres, hombres y criaturas que están huyendo de esos mismos asesinos que aquí tanto tememos.  Que emplean sus escasos recursos en pagar a mafias que se enriquecen con la guerra intentando escapar del horror y de la muerte. Para encontrarse con ella en mitad del mar. Pasto para los peces. Cientos, miles de cadáveres que nunca serán recuperados. Muertos anónimos, insignificantes pese a tener nombres, una historia, sueños, una familia… Muertos que apenas incomodan a nuestra negra Europa.

Porque lo peor no es que se ahoguen intentando arribar a nuestras costas. Lo peor, lo que más temen los mandamases de la UE, es que lleguen vivos. Entonces sí que se convierten en un problema. Una cosa es lo que dictan todos los tratados sobre derechos humanos y otra, muy distinta, la xenofobia populista que suma votos. Europa actúa como actúa porque gran parte de su población, amargada y frustrada por los vaivenes del capitalismo, ha vendido su alma y sus ideales democráticos. Gran parte de la sociedad vive en una ambivalencia moral difícil de justificar. Mientras se compadecen, aparentemente, de las víctimas de esta catástrofe, piden a sus líderes que les cierren las fronteras. Que no gasten un solo euro en su salvamento y posterior supervivencia.

Digamos que el miedo nos vuelve anti-empáticos. Miedo a tener que repartir con los refugiados las migajas que nos lanza el estado en nombre de una presunta sociedad de bienestar. ¿Acaso no hay partidas de las que se podría sacar mucho dinero para paliar esta emergencia humanitaria? Así, de golpe, se me ocurre que los más de 13.000 millones de euros que cada año inyecta nuestro estado a la iglesia católica podrían tener un fin mucho más cristiano y coherente. Con ese pastizal sobraría de lejos para hacernos cargo de la cuota de refugiados que nos habíamos comprometido  acoger y aún sobraría un montón que podría ser destinado a las necesidades más perentorias de la ciudadanía. ¿Qué diría de esto Jesucristo?

Es  cuestión de saber por donde se debe meter la tijera a la hora de recortar. Y un mínimo de decencia y visión de futuro. Tener una respuesta solidaria al problema de los refugiados rompería con la tendencia actual de confrontación entre los pueblos, entre las culturas y las religiones.¡ Primero los seres humanos! debería ser nuestra máxima y más con una profusa historia de genocidios y migraciones forzosas como la que arrastramos los pueblos europeos.

Pero la inteligencia europea anda algo abotargada y desestima organizar una operación de salvamento marítimo. ¡Tampoco vamos a facilitarles las cosas!. Luego criticaremos que caigan en manos de mafias sin escrúpulos. Perdón, ¿escrúpulos? De eso tampoco gastan mucho algunos de nuestros mandamases.

Como el cachondo de Zoido. Que vino a decir que rescatar a los que se ahogan está mal, muy mal, porque otros se pueden animar a vivir esa fantástica aventura con final feliz en un dantesco campo de refugiados. Más o menos. Resulta que toda la gente que, de forma altruista se juega la vida para salvar la de otros son gentuza que solo sirven para amplificar el efecto llamada. Conozco personalmente alguna de esas personas criminalmente solidarias. Se van en sus vacaciones o pidiendo una excedencia. Se pagan su propio viaje y su manutención. Y cada criatura, cada mujer, cada hombre arrebatados a la muerte suponen la mejor de las recompensas que pueden recibir. ¡Son escoria!

En un mundo distópico , al menos para mí, son simplemente héroes y heroínas. Para el ministro, poco más que villanos. Aunque no hay duda de que los voluntarios y el señor ministro juegan en ligas diferentes. No hay color, señor Zoido. Y no solo por la categoría humana, que en su caso brilla por su ausencia. Es que hay que ser muy burro para revertir la carga de la prueba sobre otros cuando se tiene la pistola humeante en la propia mano. Esa pasividad cínica es la pistola.

Además  los que manejan el cotarro deberían empezar a valorar que vivimos una situación geopolítica y medio ambiental muy convulsa que, a medio plazo, pueden provocar oleadas migratorias que no podrán ser contenidas con ningún muro.

Pensar con el corazón no es una entelequia buenista. Es la única posibilidad de contrarrestar los brutales cambios que se avecinan. Sentir como un solo género humano. Ser solidarios, por pura supervivencia de la especie. Sentido común contra política de vísceras.

Por mi parte quiero darle un buen tirón de orejas, metafórico se entiende, al bueno de Zoido. Si no piensan hacer nada, por lo menos, ¡cállese la boca! ¡Tenga un poco de vergüenza!

Aunque ya se que, ser así de chungo, tiene mucho tirón en la Europa de hoy en día. No hay mas que ver la deriva xenófoba que están tomando la mayoría de sus estados. Y en EEUU, ni te cuento. De momento, la estulticia sigue ganando por manifiesta goleada.

¿La conciencia?  O está muerta o totalmente amurallada.

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AVALANCHAS DE CIENTOS DE MILES DE DEMANDAS AMENAZAN COLAPSAR LA JURISDICCIÓN CIVIL

11 Jul

Ramiro GRAU MORANCHO

Abogado y escritor, Académico Correspondiente de la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación www.ramirograumorancho.com
Ramiro Grau Morancho

Ramiro Grau Morancho

La existencia de varias “churrerías jurídicas” en nuestro país (puede verse mi artículo previo sobre el asunto), y el continuo latrocinio a que la banca nos somete a todos, así como los precedentes judiciales de varias sentencias en favor de los consumidores, nos indican que los juzgados civiles de toda España van a recibir en breve varios cientos de miles de demandas, que amenazan con colapsar la ya de por sí saturada jurisdicción civil.

Lo primero que me sorprende, y creo que a todos, es que la jurisprudencia en favor de los consumidores –o más bien “consumidos”- haya venido no de nuestro sistema jurisdiccional, sino del Tribunal de Justicia de la Unión Europea, si bien es cierto que a instancia de algunos juzgados y tribunales españoles…

Sea como fuere, lo que está fuera de toda duda es que los españoles –y extranjeros resientes- estamos sufriendo numerosos abusos de los bancos y las antiguas cajas de ahorros, ahora reconvertidas en bancos, quienes siempre han contado con la sin par colaboración de dos clases de funcionarios públicos, muy peculiares, pues cobran por arancel, los notarios y los registradores de la propiedad, quienes nunca han puesto tacha alguna a cualquier cláusula abusiva de un contrato… ¡Una forma muy curiosa de “interpretar” su defensa de la legalidad, del interés público tutelado por la ley, y, sobre todo, los derechos de los consumidores!

Tal vez habría que empezar a pensar en pagarles un sueldo, digno, pero sueldo, y que todos los ingresos de las notarías y registros de la propiedad y mercantiles pasen al Estado… No tiene ningún sentido que se hagan millonarios asumiendo escasos riesgos, y lo que es peor, sin cumplir con sus deberes de imparcialidad y objetividad en el desempeño de sus funciones.

Pero dicho todo ello, hoy leo en varios diarios digitales jurídicos que el Tribunal Supremo ha dictaminado que hay que imponer costas a la banca, para evitar que las demandas contra estas entidades se conviertan en poco menos que ilusorias, al tener que gastarse el demandante la práctica totalidad reclamada en abogados y procuradores…

Celebro que el Tribunal Supremo piense así, pero yo sería partidario de retornar a la conciliación obligatoria, para que todos estos litigios pasasen primero por las manos de un Letrado de la Administración de Justicia, y solamente cuando la banca no se aviniera a “arreglarse”, y asumir la totalidad o por lo menos una buena parte del dinero reclamado, el Juez o Magistrado resolviera posteriormente el asunto, imponiéndoles las costas, por esta cerrazón a llegar a un entendimiento.

Seguramente sería una forma rápida de solucionar una buena parte de los cientos de miles de futuros litigios, ya que en esa fase de conciliación no habría costas para nadie y, de paso, daríamos trabajo a los Letrados, que hasta ahora han vivido realmente muy bien como Secretarios Judiciales.

Las obras de salud mental obligan a reubicar cinco servicios del Servet

11 Jul

Las obras empezarán en agosto, durarán ocho meses y llevarán a reorganizar unas 1.000 camas. Las áreas afectadas serán Urología, Arritimias, Reanimación, Hemodiálisis y el hospital de semana

El gerente del Servet. Aldamiz Echevarria

Los trabajos de la nueva unidad de salud mental del hospital Miguel Servet de Zaragoza, que empezarán en agosto y durarán ocho meses, obligarán a la reubicación de cinco servicios del centro en otros espacios durante el periodo que duren las obras. Así, la actividad asistencial se seguirá ofreciendo, pero esta irá cambiará de ubicación en función de los plazos de demolición y reforma. Está previsto que la afección llegue a unas 1.000 camas, pero en ningún caso se suspenderán o dejarán de ejercer servicios.

Las unidades que tendrán que ser realojadas temporalmente son Urología, Arritmias, Reanimación, Hemodiálisis y el hospital de semana (este último se cierra en verano por baja ocupación, pero los enfermos siguen recibiendo tratamiento). Todas ellas están ubicadas en las plantas 2 y 4 del Servet, que serán vaciadas durante la reforma. «Por fin, después de dos años, empiezan los movimientos», señaló ayer satisfechos el gerente del Sector Zaragoza II y director del hospital, José Manuel Aldámiz-Echevarría.

La ampliación del servicio de salud mental, que permitirá disponer de 30 camas, se instalará en la tercera planta. Por lo tanto, la primera condición de este proyecto, valorado en 2,5 millones de euros, es liberar en la medida de lo posible la planta inferior (2ª) y la superior (4ª). Esta fase, «que es la más molesta», dijo el gerente, se realiza en agosto y septiembre. Mientras tanto, la actual área de Psiquiatría (con 19 camas) seguirá en la sexta planta hasta la finalización de la reforma.

Hospital Militar / Para poder vaciar esas tres plantas, que se hará de forma progresiva, se contará con la colaboración del hospital de la Defensa, conocido popularmente como Militar y que, para el área de salud mental, ya dispone de 12 camas dada la falta de espacio en el Servet. «Una vez que termine la reforma no sé si se mantendrá el servicio en el Militar. Es algo que, a día de hoy, no puedo contestar», dijo el gerente Aldámiz-Echevarría.

Ahora, la reubicación de servicio permitirá que también Medicina Interna disponga, en la segunda quincena julio, de 34 camas en el Militar para pacientes del Servet. Estas se sumarán a las 20 camas ya abiertas en enero para geriatría. La situación no supondrá el traslado de enfermos hospitalizados en el Servet, sino que éstos ingresarán directamente allí y serán atendidos por personal del Servet que se trasladará al Militar.

Como consecuencia, la disponibilidad de espacios en el Militar permitirá liberar la segunda planta del Servet en la zona A, que funcionará como colchón durante los trabajos y allí se ubicará el servicio de Urología, uno de los afectados. «Los trabajos se hacen en verano porque es el periodo donde baja la presión asistencial y se reduce el número de camas de hospitalización, lo que facilita los movimientos internos», explicó el gerente. «Verano no es la mejor época para operar, porque hace mucho calor, se suda y eso supone que la cicatrización en el paciente es peor. No es casualidad que la actividad se detenga ahora, todo tiene un sentido», añadió el director. En este sentido, apuntó que en el caso de Urología la reducción de la atención es de un 50%.

Por su parte, la actual unidad de Arritmias se trasladará provisionalmente en el edificio multifuncional, mientras qu elos pacientes de Reanimación serán acogidos en la Unidad de Cirugía Sin Ingreso (planta baja Edificio Multifuncional), que también reduce su actividad quirúrgica en verano y puede habilitar espacios.

El servicio de Hemodiálisis volverá a su ubicación anterior (planta baj), aunque después del verano dispondrá de una nueva ubicación en el Edificio Multifuncional. «El Servet está entre los 10 mejores hospitales de España, pero tiene zonas que no se corresponde a un centro de esa categoría y por eso estas reformas son necesarias», dijo.

Origen: Las obras de salud mental obligan a reubicar cinco servicios del Servet – Aragón – El Periódico de Aragón

Los hospitales aragoneses cerrarán hasta 573 de las 3.565 camas disponibles este verano

11 Jul

La medida se toma al reducirse la actividad quirúrgica por las vacaciones de los profesionales. Los centros aprovechan el parón para llevar a cabo labores de mantenimiento y obras.

El gerente del sector II de Zaragoza, Juan Manuel Aldamiz explicó ayer las obras de la unidad de Psiquiatría.Raquel Labodía

Los hospitales aragoneses funcionarán un año más a medio gas durante el verano. Llegarán a cerrar en agosto hasta 573 de las 3.565 camas disponibles al reducirse durante este periodo la presión asistencial y programarse menos operaciones por las vacaciones de los profesionales sanitarios y de los ciudadanos. En cómputo general, esta reducción, de hasta un 16%, es muy similar a la de años anteriores. Durante este periodo, los responsables del Salud aprovechan para llevar a cabo labores de mantenimiento en muchos de estos centros.

Es a partir de julio cuando las direcciones de los hospitales aragoneses han programado un cierre de camas paulatino de acuerdo a la reducción de la actividad. Durante la primera quincena del mes, el reajuste apenas alcanza el 5% y va aumentando hasta llegar al 16% (573) en agosto, cuando el parón es más evidente. En septiembre, habrá hasta un 10% menos de recursos disponibles.

Son los hospitales Miguel Servet y Clínico de Zaragoza los que plantean una reducción de habitaciones más importante. Entre los dos, en agosto, mantendrán inoperativas 376 camas (180 y 196, respectivamente), cuando el año pasado fueron 402 (215 y 187) y en 2015, 379. Mientras, hay hospitales en los que se prevé un parón más continuado, como el Nuestra Señora de Gracia (Provincial) de Zaragoza que contará con 57 camas menos de julio a septiembre; el de Calatayud, que hasta finales de verano cerrará 30 o el Obispo Polanco de Teruel, 15. En Alcañiz, del 24 al 30 de julio, habrá 34 menos (en 2016, 10).

El gerente del sector II, José Manuel Aldámiz-Echevarría, reconoció ayer que esta medida, que se repite todos los años, está motivada por las vacaciones de los profesionales sanitarios y los ciudadanos, pero también por una cuestión asistencial. “El verano no es la mejor época para operarse. Se suda más y las heridas cicatrizan peor”, apuntó el también responsable del Servet. Un hospital que, según datos aportados otros años, puede llegar a programar hasta un tercio de operaciones y de consultas de especialidades menos durante los meses de julio y agosto. No obstante, este hospital tuvo que reabrir camas a finales de julio del año pasado ante la saturación de Urgencias y la necesidad de ingresar.

Los responsables sanitarios son conscientes de que el parón asistencial en verano puede traer consecuencias directas en la evolución de la lista de espera quirúrgica. Al bajar el ritmo tres meses, otros años ha sido habitual que después se disparen las demoras. En 2016, de junio a septiembre las cifras oficiales aumentaron casi 400 personas (se pasó de 2.217 a 2.642 personas pendientes de una operación desde hacía más de seis meses). Habrá que esperar a ver qué pasa este año, ya que se ha conseguido cerrar junio con una cifra razonable (1.910 aragoneses).

Evitar el parón

Desde el Departamento de Sanidad se insistió el verano pasado en que su intención era evitar el ‘impasse’ del periodo estival y mantener los quirófanos con el mayor rendimiento posible. No obstante, fuentes de Sanidad reconocieron ayer que aunque esta es la voluntad del Salud, existen limitaciones por las vacaciones de los trabajadores y de los propios aragoneses. De hecho, hay muchos ciudadanos que descartan intervenirse en julio y agosto.

En un estudio llevado a cabo hace unos años se constató que una de cada diez personas de la lista de espera quirúrgica (un 13%) rechaza ser operada cuando los servicios de citaciones del Servet le llaman. Entre las razones que la gente da, según esta misma fuente, es que prefiere no pasar por el quirófano durante los meses estivales porque se van de vacaciones.

Cristina Fontenla

Origen: Los hospitales aragoneses cerrarán hasta 573 de las 3.565 camas disponibles este verano | Noticias de ARAGÓN en Heraldo.es

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