Cuatro paradisíacas (y desconocidas) islas de España en el Pacífico donde pasar tus vacaciones este verano

15 Jun

El Atolón Drado.

El presidente Rajoy debería comprarse cuanto antes un mapa del Pacífico e instalarlo en su despacho de La Moncloa. Y es que una posible pomada para mitigar el luto nacional ante una eventual independencia catalana sería revivir glorias pasadas  convirtiendo a España en un estado tricontinental. ¿Cómo? Reclamando para nuestro país los cuatro atolones que tenemos aún en aquel océano, conocido en el siglo XVI como “el lago español”.

Desde hace años se viene hablando en artículos e hilos de Facebook de estos pedazos de soberanía nacional que, según el investigador del Centro Superior de Investigaciones Científicas Emilio Pastor, no entregamos a EEUU en 1898 tras la debacle del imperio. Tampoco se las vendimos como restos de fábrica  a los alemanes en el Tratado Germano-español de 1899 y no porque no quisiésemos, sino porque se nos olvidó incluirlas en la lista de todo lo que le entregábamos a los bisabuelos de la Merkel a cambio de 25 millones de pesetas. Una bagatela.

Hoy Strambotic viaja hacia esos paradisíacos atolones sobre los que quizás un día deberíamos lanzar camisetas del Real Madrid, tortillas del Mercadona, botellas de fino y banderitas rojigualda. Así los vamos preparando culturalmente para su españolización.

¿Cómo que “islas españolas en el Pacífico”?

Sí, amigos. Tras el Desastre del 98, a España le pareció muy evidente que no le saldría rentable gestionar las minúsculas y muy dispersas islas que le quedaban en Oceanía, por donde Cristo se dejó las chanclas. En Madrid decidieron cortar por lo sano y vender aquellas cagaditas de mosca sobre el mapa a EE.UU y Alemania. La cuestión es que en estos tratados, los poco minuciosos funcionarios del gobierno se olvidaron de reseñar seis mojones oceánicos: Kapingamarangi, NukuoroRongerik, Mapia, Ulithi, y Matador, un escollo coralino o bajío que el calentamiento global ya habría sumergido bajo las aguas según ABC.

Franco se hace el longui

El 12 de enero de 1949, tras el descubrimiento del patinazo geográfico cometido en el XIX, Emilio Pastor argumentó en un consejo de ministros ante el mismísimo Franco que se podría realizar legalmente una reclamación de soberanía y llevarla a buen puerto, dado que estas islas pertenecían jurídicamente a España. Sin embargo, el Caudillo, que se encontraba condenado al ostracismo internacional tras su romance nazi, pensó que la Micronesia Española no valía una controversia internacional. Nada de mandar barcos ni recuperar el status quo al alba y con fuerte viento de levante. Había que dejar el asunto en manos de la divina providencia.

“Mientras no se aclare el asunto, procede esperar antes de efectuar gestión alguna con los Estados Unidos o con las potencias amigas que forman parte de la ONU,  ya que España no tiene contactos con la ONU y sería ésta la que habría de resolver sobre la suerte definitiva de esas islas de Micronesia que pertenecieron al Japón”.

A pesar de esto, en 1950 don Emilio logró que el Consejo Superior de Investigaciones Científicas le publicase el libro “Territorios de Soberanía Española en Oceanía”, en el que el investigador defendía los beneficios que reportaría la ocupación de estos territorios, llegando a proponer su colonización con “cien familias pobres, honradas e industriosas”.  Los colonos además debían tener un perfil muy concreto.

“…buena salud, no pasar de 40 años, ser completamente útiles para el servicio de armas, poseer un arte u oficio de utilidad para la Colonia y no haber sufrido condena por delito común ni hallarse bajo tutela de los tribunales de justicia…”.

Nos vamos de viaje a la Micronesia Española: el destino turístico de moda este verano

¿Sueñas con viajar a un lugar recóndito, realmente apartado del mundanal ruido, con una naturaleza virgen y playas paradisíacas?

La Micronesia Española te espera con todos sus misterios. ¡Déjate seducir por el rasgar del ukelele!

Kapingamarangi

Nombre español: Islas Pescadores

Ocupado por: Estados Federados de Micronesia

Atolón formado por 33 islotes, ofrece una oportunidad única para disfrutar de las cristalinas aguas de su laguna interior. Con solo tres de estas pequeñas ínsulas habitadas, la población local, de cultura polinesia, es de 500 personas. Parece ser, según indica la Wikipedia, que fue tomada para España en 1537 por el explorador Fernando de Grijalva.

Qué ofrece al visitante: ¡Piérdete en su cuco kilómetro cuadrado de extensión, tuéstate al sol sin interrupciones bajo sus plataneros, cocoteros o sus árboles del pan! ¡Disfruta de su gastronomía, basada en el pescado, el coco y el exótico tubérculo “taro”!

Cómo llegar: Alquilando un barco o esperando al carguero del gobierno micronesio que dos o tres veces al año va hasta Kapingamarangi para llevar víveres, combustible y enseres varios.

¿Y por dónde queda?

Nukuoro

Nombre español: Monteverde

Ocupado por: Estados Federados de Micronesia

Otro atolón de ensueño, su superficie total, incluyendo la laguna, es de 40 km², con una superficie emergida de solo 1,7 km². Se divide entre más de 40 islotes que se encuentran en los lados norte, este y sur de la laguna. Con mucho, el mayor islote es Nukuoro, que es el núcleo de población más importante y la capital del municipio, que cuenta con unos 372 habitante censados. Su nombre español se lo dio el capitán Juan Bautista Monteverde, que al mando de la fragata mercante San Rafael, descubrió (o redescubrió) Nukuoro en 1806.

Qué ofrece al visitante: Lugar idóneo para los amantes del sosiego, es ideal para los aficionados a la pesca y el submarinismo, por su riqueza coralina y por la rara oportunidad de visitar los restos de un caza japonés amerizado en su laguna durante la Segunda Guerra Mundial (según leemos en el blog Navegar es preciso) ¡Déjate encantar por las leyendas sobre el príncipe Vave Hauhagamoe, hijo del rey de Samoa que exiliado junto a su familia fue fundador de este pueblo!

Cómo llegar: Carece de aeródromo y se comunica por medio de un barco que visita la isla de forma irregular cada pocos meses. O eso, o toca un yate, osea.

¿Y por dónde queda? 

Mapia

Nombre español: Güedes

Ocupado por: Indonesia

Atolón formado por las islas (o algo) de Mapia o Mounta, Bras o Berasi, Pequeña Bras, Fanildo o Faniroto, y Pequeña Fanildo,

Qué ofrece al visitante: Destino cotizado para los submarinistas, ofrece a los amantes de los personajes estrambóticos la historia  de un colonizador alemán de finales del XIX, Teo Weber, que creó un pequeño emporio de soberanía virtualmente independiente a base de plantaciones de copra en varias islas remotas de esta área del Pacífico. Hay un par de faros en la zona, cuyos servidores a veces son los únicos habitantes del atolón según Rajaa Lodges. En el caso de ser recuperada para España, sería una ubicación estupenda para una prisión especializada en delitos de corrupción.

Cómo llegar: Algunas agencias indonesias ofrecen excursiones a la remota isla. No es como ir a ver las cuevas de Nerja, pero mola.

¿Y por dónde queda?

Ulithi

Nombre español: Islas de los Reyes

Ocupado por: Estados Federados de la Micronesia

El navegante español Álvaro de Saavedra llegó a este atolón formado por 40 islotes el 1 de enero de 1528, bautizándolo como Islas de los Reyes (por los Reyes Magos). Más tarde aparece en algunas carta náuticas como Islas de los Garbanzos (quizás por aquello de atraer a posibles colonizadores). No fue hasta 1712 sin embargo cuando alguien se decidió a  explorada en profundidad: el capitán  Don Bernardo de Egoy. En 1731 desembarcaron en ella 12 soldados españoles y un número indeterminado de misioneros jesuitas liderados por un tal Juan Antonio Cantova.

Qué ofrece al visitante: Es el típico atolón volcánico de arenas blancas, aguas cristalinas, corales y palmeras que siempre quisiste visitar. Y si te aburres con tanto pececillo de colores, en su laguna se pueden explorar los restos del USS Mississinewa, un petrolero hundido en la Segunda Guerra Mundial por un torpedo tripulado japonés. No es el único pecio.

Cómo llegar: Puedes llegar por avión a Guam (otra isla que fue española hasta 1898, bajo el nombre de Guaján) y desde realizar por aire el viaje hasta Yap. Entonces compra un billete en avioneta hasta Ulithi. Pero no olvides, como cuentan en Pacific Worlds, conseguir el permiso para visitar el atolón en Yap.

¿Y por dónde queda? 

Rongerik

Nombre español: Coroa

Ocupado por: Isla Marshall

Otro montón de peñascos (17 en este caso) que conforman un precioso atolón de 1’68 km cuadrados de superficie deshabitada. Bueno, hay una leyenda que afirma que la isla está maldita y que su única población son las conocidas como Chicas Demonio de Ujae. Una especie de arpías. De haber este sido este territorio español, los constructores se lo hubiesen pensado dos veces a la hora de levantar allí hoteles.

Qué ofrece al visitante: Conocer el lugar a donde fueron a parar los habitantes del atolón de Bikini una vez los estadounidenses decidieron usar este último para sus pruebas atómicas. En Rongerik los pobres exiliados pasaron dos años de hambrunas y penalidades de todo tipo hasta que fueron deportados a otras islas.

Como llegar: Va a ser que alquilando un yate.

¿Y por donde queda? Lejos, da igual, si no vais a ir, pero mirad que mapa antiguo más bonito. Huele a pirata: a ron, sal y sífilis.

¿Y qué podemos hacer para recuperarlas?

El 8 de septiembre de 1951, por el tratado de San Francisco, Japón renunciaba a sus posesiones de ultramar y todos los tratados que las apoyaban. Quedaron “liberados” estos territorios, pasando a la administración fiduciaria de Naciones Unidas. España, por supuesto, no fue consultada, no firmó este tratado y nunca opinó al respecto. Pasaron de nosotros.

Y es que nosotros pasábamos de los atolones hispánicos. Una muestra del total desinterés hacia ellos es que en 2014 el Gobierno zanjó toda especulación sobre el mantenimiento de posesiones en el Pacífico, aclarando través de una respuesta parlamentaria al diputado de Amaiur Jon Iñarritu que España cedió en 1899 todas las plazas que le quedaban por entonces en ese océano.

Exacto. Como diría Chiquito: ¿cómorrrl? Si Emilio Pastor estaba en lo cierto al elaborar su sesudo estudio y conclusiones, ¿quién es el gobierno de Mariano Rajoy para enterrar las esperanzas nacionales de recuperar nuestra Comunidad Autónoma Micronesia? ¿Qué es esto de regalar territorio soberano español a las Islas Marshall?

La crisis económica que atravesábamos en aquel año quizás fue la excusa para que España no mandase la Legión hasta aquellas recónditas latitudes (para ahorrar combustible, entendemos) pero anda que en los tiempos que corren no vendría dabuten una operación anfibia allí, bien televisada, con la excusa de defender la integridad del estado y tapar algún nuevo caso de corrupción, llegado el caso.

Luego podemos mandar a Felipe y Letizia a regalar guitarras españolas a la población local, les hacemos los descuentos a residentes fuera de la península (previa construcción de aeropuertos, que alguien se tendrá que llevar una comisión), mandamos a Bertín Osborne a hacerle una entrevista al jefe tribal de turno y aquí paz y después gloria.

Oceana, un nuevo estado

El 14 de noviembre de 2012, Augusto Prieto Fernández declaró el Estado virtual de Oceana y con ello la independencia respecto de España de estas islas, comunicándola (según reza en la web de esta micronación) en forma oficial al Presidente del Gobierno de España, y asumiendo la jefatura del Estado con el título de dux. En su web, Oceana se declara como “un estado posmoderno; físico, patafísico, virtual y mental, que aspira a ocupar su lugar entre las naciones del mundo”. Puigdemont ya está apuntándose todo esto.

BONUS VIDEO: VISITAMOS KAPINGARAMANGI 

El intrépido periodista Paco Nadal se atrevió el año pasado a recorrer medio planeta para visitar Islas Pescadores y enviar desde allí serie de fascinantes crónicas a El País.  En el atolón, comprensiblemente no saben ni dónde esta España. Ni falta que les hace.

Origen: Strambotic
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2 comentarios to “Cuatro paradisíacas (y desconocidas) islas de España en el Pacífico donde pasar tus vacaciones este verano”

  1. astolgus 16 junio, 2017 a 00:11 #

    Ramiro, firmo todo lo que dices

  2. Ramiro 15 junio, 2017 a 11:28 #

    Este artículo es muy interesante.

    Hay alguna web que ha dedicado algunos trabajos al tema.

    En teoría han sido abandonados por España, pero jurídicamente es algo dudoso…

    De cualquier forma, en alguna de las islas hay población, creo que alrededor de cien personas, e instalada una base de USA, que supongo se habrán acogido al concepto de res nullius, es decir que se trataba de un territorio abandonado.

    Un alto cargo militar en el régimen franquista elaboró un detallado informe sobre el tema, que debe de obrar en los archivos del MINISTERIO DE DEFENSA, de la JEFATURA DEL ESTADO o de la PRESIDENCIA DEL GOBIERNO (ESTOY HABLANDO DE 1945-1950, MÁS O MENOS), sugiriendo que España tenía que poner acuartelamientos en esas islas, para garantizar su posesión, pero Franco que era una persona muy práctica, y sobre todo austera, lo descartó, pues dijo que estaban en el quinto coño (la palabrota es mía, no suya), y que iba a ser muy costoso…

    A diferencia de los políticos actuales,procuraba gastar lo menos posible, mientras que LA CASTUZA POLÍTICA ACTUAL ESTÁN ACOSTUMBRADOS A GASTAR SIN COMPASIÓN.

    (Perdonen el exabrupto: acabo de recibir el cargo del impuesto sobre circulación e vehículos a motor, o como se diga, con el que el ayuntamiento nos “obsequia” todos los 15 de junio… HACE FALTA DINERO PARA PAGAR LAS PAGAS EXTRAS DE LOS CONCEJALES Y FUNCIONARIOS).

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