EL FRACASO DE LA POLÍTICA EDUCATIVA DEL GOBIERNO DE ARAGÓN

24 May

Por Santiago Molina García. Catedrático de Universidad y escritor

Manuel Santiago Molina, Catedrático de Universidad y escritor

Es evidente que cuando se habla de política puede uno centrarse en la teoría (es decir, en el sustrato ideológico) o en la práctica (es decir en las acciones que se llevan a cabo como consecuencia de una determinada ideología). A lo largo de este artículo no voy a analizar la ideología que sustenta la política educativa del actual gobierno socialista de Aragón, ni mucho menos a criticarla. Solo me voy a ceñir al análisis de las acciones concretas que desde la Consejería de Educación se han puesto en práctica porque, desde mi punto de vista, ese análisis pone de manifiesto de forma clara y contundente el fracaso de esas actuaciones. Probablemente, las actuaciones políticas que mencionaré a continuación no son todas las que están, pero sí están todas las que son.

Una de las primeras actuaciones de la consejera de educación, nada más tomar posesión de su importante cargo, fue denegar el permiso de apertura del colegio Ánfora (privado) ubicado en Cuarte de Huerva, a pesar de que en dicho pueblo existía una elevada carencia de aulas públicas que pudieran acoger la alta demanda de plazas escolares. Esa prohibición quedó anulada por un tribunal de justicia. Quizás como consecuencia de su frustración, la consejera no autorizó que dicho colegio fuera concertado, cuando a los pocos meses de estar funcionando, los propietarios del mismo solicitaron el correspondiente concierto educativo. Esta nueva prohibición también fue anulada por un tribunal de justicia. No contenta con esos dos fracasos, la consejera de educación trató de eliminar el concierto a una de sus aulas argumentando que no tenía un número suficiente de alumnos, lo cual era cierto ya que las familias se habían visto obligadas a buscar otros centros escolares para sus hijos ante el temor de que no fuera abierto. También en esta ocasión otro tribunal de justicia obligó a la consejería de educación a mantener concertada esa aula.

Por su parte, una actuación de la otra consejería del gobierno aragonés relacionada con la educación (la de Universidad) consistió en negar a la Universidad San Jorge (privada) la posibilidad de impartir la titulación de magisterio y del profesorado de secundaria, argumentando que lo prohibía la legislación vigente al existir esa titulación en la universidad pública, siendo que el propio gobierno aragonés había incumplido ese criterio aprobando que la Universidad de Zaragoza impartiera otras titulaciones que previamente existían en la Universidad San Jorge. Como no podía ser de otro modo, otro tribunal de justicia echó por tierra esa sectaria medida.

En el año escolar 2015-2016 la Consejería de Educación trató de reducir el horario semanal otorgado a la asignatura de religión, tanto en la enseñanza primaria como en la secundaria. Otra vez la política educativa del gobierno de Aragón fue anulada por un tribunal de justicia.

Al inicio del año escolar 2016-2017, otro tribunal de justicia obligó a la Consejería de Educación a cumplir una sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Aragón del año 2014 que anulaba los criterios, aprobados por el gobierno anterior del partido popular, para la escolarización de los alumnos con necesidades educativas especiales en la ciudad de Huesca. Dado que la actual consejera de educación se ha pasado por el arco del triunfo dicha sentencia judicial, recientemente ha sido conminada por el TSJA a ejecutarla en un plazo máximo de un mes, advirtiéndole que en caso de no hacerlo podría entrar su comportamiento en el ámbito del derecho penal.

Yo entiendo que le resulte muy difícil a la consejera de educación cumplir esa sentencia, ya que el trasfondo de la misma consiste en echar a la calle a un elevado número de alumnos con necesidades educativas especiales de un colegio de Huesca en el que, según el criterio de la asociación de padres y madres, había una concentración excesiva de dichos alumnos, lo cual contradecía la normativa aprobada por el anterior gobierno de la señora Rudi. Por desgracia, ese afán de tratar a ese tipo de niños como simples números, o como si fueran apestados, se ha repetido en las tres capitales aragonesas. Personalmente, me parece increíble que los propios padres y madres promuevan ese tipo de medidas excluyentes, en lugar de exigir a la Consejería de Educación más recursos técnicos y más profesorado de apoyo en los colegios donde más abundan los alumnos con dificultades en el aprendizaje escolar, por razones sociológicas y por la nefasta legislación para la admisión de niños en los centros escolares. Máxime cuando está ampliamente demostrado que esos alumnos dejan de ser problema cuando reciben la asistencia individualizada que cada uno precisa en el centro escolar en donde están escolarizados.

Por último, después de múltiples intentos de negociación con Podemos para intentar aprobar los presupuestos de la región correspondientes al año 2017, el partido socialista tuvo que comprometerse a la anulación de más de una docena de aulas concertadas de colegios religiosos si quería el apoyo de Podemos (absolutamente necesario para la probación de dichos presupuestos). Unos pocos días antes de abrirse el plazo para la escolarización de los alumnos de las Escuelas Infantiles, la consejería de educación publicó la lista de colegios afectados. Nuevamente, otro tribunal de justicia anuló esa actuación. Lo más curioso del caso es que en medio del partido (es decir, cuando todavía estaba abierto el plazo para que los padres pudieran solicitar plazas escolares para sus hijos) la consejera de educación cambió las reglas y publicó la supresión de los conciertos en otras tantas aulas de colegios religiosos. Como no podía ser de otro modo, el Tribunal Superior de Justicia de Aragón recientemente echó por tierra esa medida de forma cautelar.

Desde que las competencias educativas fueron transferidas a los gobiernos regionales no hay un solo caso en que un gobierno haya cometido tantos desatinos políticos en el ámbito educativo y, obviamente, jamás había ocurrido algo semejante en la región aragonesa. Yo creo que esos datos demuestran palpablemente el rotundo fracaso de las políticas educativas del gobierno socialista de Aragón. Ante tan contundente fracaso, no creo que nadie dude de que la única solución razonable y ética hubiera sido la dimisión de los responsables directos. Sin embargo, a mí me queda esta duda: ¿Quién debería haber dimitido; la consejera de educación, el presidente del gobierno aragonés que fue quien la nombró, o ambos a la vez?

Personalmente, solo conozco a la consejera de educación a través de las fotos y de las cosas que dice en los medios de comunicación y tampoco sé cuál es su profesión ni en qué consiste su trayectoria laboral y política. A pesar de ese conocimiento tan superficial, tengo la impresión de que es una buena persona, quizás con escasa formación cultural y política, pero a la vez muy leal con la persona que la ha puesto en ese importante cargo, lo cual me hace suponer que se limita a cumplir sin rechistar los dictados del señor presidente del gobierno aragonés, quien a su vez no ha tenido más remedio que plegarse a las exigencias que le ha impuesto el mandamás de Podemos en Aragón (el Sr. Echenique). Si ese retrato robot que acabo de hacer fuera correcto, entiendo que tanto ella como su jefe tendrían que haber dimitido hace bastante tiempo.

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5 comentarios to “EL FRACASO DE LA POLÍTICA EDUCATIVA DEL GOBIERNO DE ARAGÓN”

  1. Antonio 27 mayo, 2017 a 10:20 #

    El artículo es muy interesante e instructivo, y debería ser leído, o más bien estudiado, por los principales responsables de los temas educativos en Aragón.

    Desgraciadamente, mucho me temo que ni siquiera lo verán, o que, en el mejor de los casos, NO HARÁN NI PUTO CASO, y perdón por la redundancia (y por la palabrota).

  2. Juan Yzuel Sanz 26 mayo, 2017 a 16:49 #

    Gracias, Santiago coma por tan esclarecedora exposición de un sinnúmero de desatinos que nos están llevando a ninguna parte. Sigo reivindicando qué tanto pública como concertada se sienten a dialogar por el bien de la educación aragonesa, sin complejos, sin estereotipos y con ganas de construir juntos un futuro mejor. http://www.alcierzo.com

  3. Pedro Benabarre Graus 24 mayo, 2017 a 17:41 #

    Celebro mucho que don Santiago colabore con HSO, aunque muy escasamente.

    Y creo que la prensa digital es la única que tiene futuro, pues los diarios en papel van camino del asilo de la tercera edad.

    Hace años, por ejemplo, veía montañas de Heraldos en los quioscos; ahora escasamente hay unos cuantos ejemplares…

    Y lo mismo digo de El Periódico, e incluso peor.

  4. Rufino 24 mayo, 2017 a 14:31 #

    grandes verdades… grandes injusticias

  5. Ramiro 24 mayo, 2017 a 08:23 #

    Sigo sin entender como es posible que el Gobierno de Aragón, la Consejería de Educación o la propia Universidad de Zaragoza no cuentan con el profesor doctor don Santiago Molina, como experto reconocido, tanto nacional como internacionalmente, en estos asuntos.

    ¡Que gran verdad es que nadie es profeta en su tierra!

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