Libertad de enseñanza: ¿En nombre de que libertad?

26 Abr

Por Antonio Piazuelo. Diputado Constituyente en las Cortes Generales

Antonio Piazuelo

Antonio Piazuelo

Confieso que, antes de escribir estas líneas, he preferido dejar que pasen unos días y que se pase un poco también el enojo que me causó la manifestación que recorrió las calles de Zaragoza (dicen que asistieron a ella 30.000 personas) para exigir al Gobierno de Aragón que no cierre ningún aula de Enseñanza Concertada. Los manifestantes, bien aleccionados desde la dirección de esos colegios privados, subvencionados con dinero público y, en su inmensa mayoría pertenecientes a órdenes religiosas (católicas, quiero decir), cuidaron escrupulosamente de no hacer la menor alusión al obvio conflicto de intereses que hay detrás de una exigencia tan imperiosa y se escudaron en la supuesta defensa de la LIBERTAD –genéricamente-, o de la Libertad de Enseñanza -concretando un poco más-, o incluso del orden democrático que emana de la Constitución, amenazado según ellos por el ejecutivo aragonés. Si se les apuraba un poco más sacaban a relucir su preocupación por los puestos de trabajo que pudieran perderse y por la suerte de las familias que dependen de esos sueldos… De verdad que me cuesta trabajo recordar un ejercicio tan acabado de manipulación y cinismo jesuítico, lo mismo que seguramente costaría encontrar entre los manifestantes a alguno de los que suelen asisten a las movilizaciones contra las políticas de austeridad del Gobierno que, esas sí, han destruido millones de puestos de trabajo.

Manipulación porque, para empezar por el principio, el Gobierno de Aragón ni cierra, ni puede cerrar (y en rigor tampoco abre, ni puede abrir) ningún aula de la Concertada por la sencilla razón de que no son de su propiedad. Lo que pueden hacer los poderes públicos es seguir pagando o no por un servicio que la Enseñanza Pública es capaz de prestar a los padres que necesitan escolarizar a sus hijos. O, dicho de otra manera, si el Gobierno cubre determinadas necesidades con cargo a su presupuesto, sería de necios (o algo peor) gastar de ese mismo presupuesto lo necesario para que otros las cubran, es decir, pagar dos veces por lo mismo. Y no hay que ocultar que el Gobierno anterior detrajo recursos de la Enseñanza Pública para volcarlos en la Concertada, mientras el actual ha invertido la tendencia. Esas son las dos opciones políticas, ambas legítimas. No es que una sea garante de la libertad y la otra, liberticida.

En segundo lugar, manipulación porque nadie atenta con eso contra la libertad de elección de los padres a la hora de decidir a qué colegio envían a sus retoños. Pueden enviarlos al que mejor les parezca: tienen la opción de las aulas públicas, que está obligado a garantizar el Estado, en este caso la DGA, o la de las aulas privadas. La primera es gratuita y se paga con los impuestos de todos, la segunda cuesta dinero y rinde beneficios a bolsillos privados. ¿En nombre de qué libertad cabe exigir que esa decisión libérrima de unos padres, y esos beneficios, corran a cargo de todos? La Constitución dice, sí, que los padres tienen derecho a escolarizar a sus hijos en el centro que consideren más apropiado, pero no dice en ninguna parte que esa decisión tengamos que pagarla los demás. Hasta ahí podría llegar la broma.

Ni la Constitución (lo aseguro y estuve como diputado en la legislatura constituyente) ni ley alguna dice tal cosa. Por eso los jueces que deciden mantener a la fuerza esas aulas no invocan ninguna ley y se limitan a suspender la decisión del Gobierno de Aragón de manera cautelar para que no se vean perjudicados algunos intereses… lo que a mi juicio dice bastante sobre los intereses por los que velan de manera más exigente y de la ideología que les inspira. Porque los jueces también tienen ideología, como cada hijo de vecino.

Y, por último, manipulación porque se oculta cuidadosamente que la propia existencia de la Enseñanza Concertada es una anomalía en los países de nuestro entorno europeo. ¿Están todos aquejados de una repentina amnesia y ya nadie recuerda cómo, por qué, en qué condiciones y con qué objetivos nació en España el sistema de conciertos con escuelas de propiedad privada? Es posible que no todos lo recuerden, pero estoy seguro de que a quienes dirigen estas movilizaciones no hace falta refrescarles la memoria. Aun así se la refrescaré:

Cuando, en los años ochenta del siglo pasado, los primeros gobiernos socialistas se aplicaron a la conquista de la Educación gratuita y universal, que llevaba muchas décadas garantizada en la Europa democrática, hacía poco más de un lustro desde el final de la dictadura franquista. Lo raquítico, en medios y en calidad, de la Enseñanza Pública que heredamos del franquismo hacía imposible cubrir las necesidades de escolarización en Primaria y Secundaria y, por el contrario, el nacionalcatolicismo imperante durante cuarenta años había puesto en manos de la Iglesia Católica una imponente red de centros de enseñanza confesional (en muchos casos de élite) que, en buena parte de España, se convertía prácticamente en un monopolio.

La decisión política de garantizar una enseñanza pública, universal y gratuita, y de hacerlo desde el primer minuto, chocaba con una imposibilidad material: no había suficientes centros, ni personal educativo, ni en todos los barrios de las ciudades, ni en todos los pueblos… No había dinero para cubrir todas esas carencias, aunque se gastaron cantidades enormes porque era una prioridad política de aquellos gobiernos, pero sobre todo no había tiempo para dotar a todo el país de lo necesario para alcanzar el objetivo. Es así como se alcanzaron los acuerdos que dieron lugar a la Enseñanza Concertada: el Estado pagaba y la Iglesia ponía su enorme red educativa para solucionar esas carencias (también algunos colegios privados no religiosos, pero el grueso sí lo era). Se trataba, pues, de una solución transitoria al problema, en tanto el Estado ponía en pie una red de Enseñanza Pública capaz de cubrir todas las necesidades y, paulatinamente, se iría reduciendo el volumen de esa concertación hasta llegar a una situación como la que existe en todos esos países europeos –sean sus gobiernos de derechas o de izquierdas-, cuya comparación con nosotros nos hace enrojecer cada vez que se publica el informe PISA.

Al principio hubo una fuerte inversión en ese sentido y creció muy aprisa el número de plazas públicas mientras se reducía el de las concertadas… pero, ay, la influencia de la escuela privada y, digámoslo con claridad, la de la Iglesia Católica, fueron rebajando ese ímpetu inversor y acomodando las cosas de tal modo que hoy, más de treinta años después, muchos parecen pensar que la solución transitoria era la definitiva y que este es el estado natural de las cosas. Un Estado que sigue sin garantizar plenamente el derecho a la enseñanza en centros públicos de calidad y un floreciente negocio que tiene su clientela asegurada. Y el cobro también.

Eso es lo que hay. Ninguna libertad está amenazada (ya me hubiera gustado ver a la Iglesia Católica defendiendo con tanto ardor la libertad en otros tiempos), ni se viola ningún derecho constitucional por el hecho de dar pasos en la dirección que se marcó hace tres décadas. Eso es lo que hay… y algo más, aunque me temo que hablar de ello puede molestar a más de uno.

Porque aquí hay también un monumental ejercicio de hipocresía. Póngase cada uno la mano en el corazón y responda a la pregunta de si conoce o no a unos cuantos padres que llevan a sus vástagos a colegios religiosos (y se escandalizan si alguien pone en duda su “derecho” a llevarlos a ellos) al tiempo que dejan claro que su fe católica es, por decirlo suavemente, muy débil. Por no decir inexistente.

¿Por qué, pues, se empeñan en depositar la formación de sus hijos en manos de unos clérigos en los que no creen? Todos lo sabemos. Porque piensan, con ese egoísmo y con esa insolidaridad que tan a menudo caracterizan a las clases medias, que a la Pública van chicos y chicas que proceden de sectores marginados, (gitanos, inmigrantes, hijos de familias conflictivas, etc.). Y saben que, llevándolos a esos colegios privados, sus retoños no se mezclarán con ellos. Si alguien tiene dudas sobre ello, un dato: solo el 20 por ciento de los alumnos con “necesidades especiales” van a la concertada, el otro 80 va a la pública. Es un secreto a voces que, a través de mil y una triquiñuelas, los colegios privados incumplen su obligación legal de escolarizar a estos niños. Se consiente, se hace la vista gorda… y este es el resultado. Repártanse a esos niños como marca la ley, y veremos cómo se reduce drásticamente el número de padres que eligen la privada. Y exigen que se pague con fondos públicos. Y salen a la calle para protestar si alguien amenaza, siquiera sea levemente, ese status quo injusto, hipócrita e inmoral. Llamemos a las cosas por su nombre.

Así pues, después de unos cuantos días ,retomo mis argumentos de muchos debates en Las Cortes ,deseo y aspiro a que no “se concierte nada” Y antes se conseguirá si empezamos en invertir en la publica mucho mas …..¡¡muy harto  ¡¡

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14 comentarios to “Libertad de enseñanza: ¿En nombre de que libertad?”

  1. Luis Alberto Larraz 27 abril, 2017 a 17:40 #

    Me acuerdo del Sr. Piazuelo en aquellos 70/80, no sé si fué de los que se afeitaron la barba el 23F, genial recordar aquellas páginas de prensa en que aparecían los ediles en un lado todos con barba..y en la otra al día siguiente todos afeitados. les entró en canguelo.

    Sabe mucho de libertad..en singular y por supuesto se da Abrótano Macho para recordar su estirpe. Gran muñidor de las tramas sociatas que en ésta región se han padecido por su orondo PSOE, lo que no cuela es que hayan hecho algo inteligente por la región. Ni están en ello.

    La educación, como tantas cosas que huelan a empresa privada no es lo suyo. Lo suyo son los deficits de escándalo, los impuestos abusivos y a vivir del cuento.

    El Sr,Piazuelo no nos complace con su curriculum. No. Sería interesante. Pero no nos quiere cansar con ello. Desde su más tierna infancia. Seguramente en colegio de curas..vaya a saber.

    Uno también lo hizo, y tengo que decir que me alegro de ello. Mezclar las creencias con la filiación de los entes educativos, no lleva a ningún lado. la vida es larga y se van dejando cosas por el camino.

    Pero el Sr. Piazuelo está cubierto. Daba cierta grima cuando lo veías en aquellas fotos en prensa. sería algo personal..pero no tragabas..poca credibilidad. Bien comido. Muy bien comido. Ya saben..las mariscadas. No sé si particpó también en las hostias por ser consejero en las cajas de ahorro. Y hundirlas. No les ha costado mucho. Seguro que si. Qué me dice? Anímese. A seguir viviendo del cuento, el pañuelo con la flema en el bolsillo..la que se limpia cuando sube el tono de la palabra “libertad”

    30.000 personas salieron a la calle el otro día para cabrearle Sr, Piazuelo. Para decirle que no piensan como vd. y que miente como un bellaco. Cuántas aulas se han cerrado en la concertada en los últimos años. Cientos.

    Su interés es que todos pasen por el aro. Eran otros tiempos. Entérese que en los 90 cayó el muro de Berlin..debió ser la humedad. Pero traspasa. Se le lee y entra frio. La libertad del cerrojazo, de la hostia, del puro habano y el no sabes con quién estás hablando. Y sabe. sigo sin tragar. Seré hipócrita, digo lo que pienso. Seré. Muchos años Sr. Piazuelo, toca recambio, es hora.

  2. Rufino 27 abril, 2017 a 05:56 #

    Totalmente en desacuerdo con el artículo.
    Todos sabemos porqué y còmo empezaron los conciertos educativos, y si 30 años después es un método que funciona y que muchísimos padres eligen para sus hijos, por qué eliminarlo? Le recuerdo que los padres de la concertada también pagamos impuestos y por lo tanto, pagamos pública y concertada. No tendría que dar explicaciones de por qué he elegido ese colegio para mis hijos, pero le aseguro que no es para que ellos no tengan ningún contacto con niños gitanos o inmigrantes, como usted asegura….esa afirmación o deberia decir acusación, es de una ignorancia increíble!! Inviertan ustedes en la pública, hagan que funcione bien y verán como entonces los padres se reparten equitativamente entre pública y concertada.

    Y una cosa más, le recuerdo que el gobierno subvenciona muchas cosas, no solo la educación, muchos como usted dicen que si buscamos un colegio privado, que lo paguemos, pues bien, a todos aquellos que gozan de una VPO de 90 m2 con piscina y pista de padel…no deberíamos decirle lo mismo? Quiere usted una casa con esas características? Páguesela, no tenemos por qué pagarla todos….y así con tantas y tantas cosas…harta estoy de los izquierdosos progres con un iPhone 7 en el bolsillo…

  3. Antonio 26 abril, 2017 a 19:09 #

    Señor Piazuelo, le aconsejo que su próximo artículo lo publique en Heraldo de Aragón, pues allí CENSURAN LOS COMENTARIOS CRÍTICOS, con lo cual seguro que no tendrá que leer cosas desagradables para usted.
    Pero aquí: ajo y agua.

  4. Santiago Molina García 26 abril, 2017 a 16:04 #

    Quiero expresar mi desacuerdo con la dirección de este medio de comunicación por haber permito publicar comentarios en relación con el artículo del Sr. Piazuelo que nada tienen que ver con el contenido de dicho artículo (mucho más grave es que, además, los autores de esos comentarios se escuden detrás de un seudónimo). Me parece horroroso que se permita criticar al autor de un artículo por lo que fue y no por lo que ha escrito. En cualquier caso, debe quedar claro que a mí no me ha gustado el contenido del artículo del Sr. Piazuelo. Generalmente, me gusta polemizar con el articulista que es experto en el tema que trata, cosa que no le ocurre al Sr. Piazuelo, tal y como lo demuestra el desconocimiento conceptual que tiene sobre la libertad de enseñanza. Por ese motivo, no polemizaré con él.

    • Carmen 26 abril, 2017 a 19:07 #

      Es verdad lo que usted dice, don Santiago, pues son “argumentos” ad hominem, destinados a desacreditar al articulista, no por lo que dice, sino por ser quien es…
      El problema es que aquí, en Zaragoza, no conocemos todos, y no se puede ir de progre por la vida CUANDO SE HA CHUPADO DEL BOTE SIEMPRE, y s eha hecho todo lo contrario de que se ha “predicado”.
      La mayoría de los SOCIALISTOS aragoneses llevan a sus hijos a COLEGIOS PRIVADOS.
      Están en su derecha, por supuesto, y nadie se lo discute.
      PERO NO SE PUEDE PREDICAR UNA COSA Y HACER LA CONTRARIA, vamos, digo yo…
      Y respecto a HSO es el diario digital más liberal de nuestra tierra, y seguramente de España. Y se lo digo yo, que conozco “el paño”.

  5. numantino 26 abril, 2017 a 12:33 #

    Más hartos estamos de tí que llevas toda la vida viviendo le la mamandurria ,35 años pegado a las hordas socialistas ,ya te vale ,fueron tus hijas a la pública? Anda que no tienes cuento ,se te llena la boca por defender lo indefendible, has vivido como un marqués y ahora sueltas soflamas al defender la enseñanza pública.Muchos de nosotros tenemos que costear los colegios públicos a gran cantidad de gente cuyos sueldos ya quisieran los ministros de este país, anótese matrimonios de abogados ,médicos etc .Algunos que tenemos la suerte de tener sueldos decentes costeamos la enseñanza privada de nuestros hijos ,como debe de ser y no lo cargamos sobre las espaldas del resto de ciudadanos, va siendo hora de que la enseñanza pública se le costee a los hijos de gente que económicamente vayan justos ,pero no, en este país no importa que cobres 10000 eurazos al mes ,te hagas llamar socialisto y que el pueblo le pague los estudios a tus hijos , conozco muchos casos, así nos luce el pelo , yo, hasta las pelotas de políticos oportunistas.

    • Antonio 26 abril, 2017 a 14:27 #

      Suscribo su comentario, de la A a la Z.
      Este tipejo hizo además unas pseudooposiciones, mandado los SOCIALISTAS, para enchufarse en la DGA o en el Ayuntamiento de Zaragoza, no lo recuerdo con certeza, como Ingeniero Técnico Industrial (es decir, Perito), que creo es.
      Y, POR SUPUESTO, LAS APROBÓ, COMO LAS APROBARON TODOS.
      Que no nos tire mucho de la lengua, que tengo toda la documentación del caso a mano…
      CHUPÓN, VIVIDOR, SINVERGÜENZA… MÁS TE VALDRÍA QUEDARTE CALLADO, disfrutando de tu pensión máxima de la seguridad social hasta que revientes…, o se vaya la seguridad social a garete, que todo podría ser.
      (Personalmente no le deseo ningún mal, por supuesto. Por desgracia la muerte algún día nos llegará a todos…).

  6. Astolgus 26 abril, 2017 a 11:58 #

    Sr. Piazuelo, todos estos comentarios lo ponen a caer de un burro, a pesar de ese larguísimo sermón (como los de los curas de Sta. Engracia) indigerible de la montaña de Zuera de donde salió tiempo ha y antes de adoptar partido político trabajó allí. Verá usted, envolverse en verborrea es mucho menos práctico que el concretismo porque el lector cuando ve un “tocho” así, antes de la mitad ya lo ha dejado porque aburre a las vacas (le doy pie para chistes fáciles). Si cree que soy un defensor de la Iglesia pues yerra, a mí la iglesia que me parece perfecta es la del misionero currito de la India, de Colombia, de Venezuela, de Siria, de Pakistán, del África profunda, los otros, los de la golden triple tiara, me dan repelús porque para pensar y hablar con Dios, Aláh, Buda, etc. no necesitamos intermediarios porque el agnóstico y el ateo no necesitan a nadie. Y ahí lo dejo porque estoy cayendo en su defecto logorreico.

    • Astolgus 27 abril, 2017 a 01:51 #

      ¡Huy que me da que don Antonio no va a contestarnos a nadie!

  7. Enrique 26 abril, 2017 a 10:53 #

    No sabía que el ‘repartidor’ de trabajos y esas cositas entre sus amigos, ahora se nos ha hecho leninista. Debe de ser que aún le dura el atracón de almejas famoso con sus compas del ayuntamiento. ¡Eso sí que eran tiempos, ¿eh?, y no ahora con Podemos mandando, que parece un desfile de pobres, y de momento parece que honrados!

  8. Alucinado 26 abril, 2017 a 09:21 #

    Acaban de censurarme un comentario a este artículo. Me parece vergonzoso que este medio haya entrado en esas bajezas. Pero nada, seguir por esa línea y acabareis como el otro Heraldo, un medio vendido al NOM que solo sirve para saber poco más que las noticias del barrio.
    Por cierto, mi comentario eliminado por vosotros era una sincera pero educada (vengo de Colegio privado) crítica al falsario artículo del sectario y garbancero Sr. Piazuelo.

  9. Gonzalo 26 abril, 2017 a 08:56 #

    Estimado Sr. Piazuelo.
    Con todo el respeto que se le debe suponer a su persona, igual al resto de ciudadanos libres e iguales de este país, y con el respeto debido a la institución en la que trabaja, que no deja de ser la soberanía popular, es decir, LA DE TODOS, me gustaría decirle que no tiene ni idea de lo que está hablando, y sobre todo, no le doy la LIBERTAD de pensar por mí ni de decirme lo que debo o no debo pensar.
    Yo soy padre de un niño que va a la escuela PUBLICA y no, YO NO PUDE ELEGIR. Ese mantra tan repetido por ustedes de la libertad de elección no es sino una patraña que les sirve para salir tal día como mañana, con los resultados de elección de plaza tan favorable como ustedes quieran pintarlos, y ponerse de nuevo esa medallita y poder presumir de que “solo ustedes saben tomar medidas sociales”.

    Mire usted, sr, Piazuelo, su deber no es criticar a los que salen a la calle a protestar contra una medida suya, su labor es garantizar los derechos de TODOS, no solo de sus votantes.
    Ninguna manifestación vale mas que otra, pero tampoco menos.

    Si no le gusta que le protesten o le critiquen elija otra profesión, y sobre todo pongase a pensar qué está haciendo mal para molestar a tantos ciudadanos libres.

    Y usted no es quién para hablar de hipocresía. Usted no puede acusar a unos ciudadanos libres de ejercer su derecho a manifestar su rechazo a una medida que consideran injusta. Repudiamos su hipocresiá pero sobre todo, repudiamos su ADOCTRINAMIENTO.

    Quiero tener la libertad de pensar lo que me dé la gana, de manifestarla publicamente donde quiera y sobre todo, exigo que usted, como representante de la voluntad popular, defienda mi libertad de pensamiento y se guarde su adoctrinamiento para usted.

    Atentamente.

    • Antonio 26 abril, 2017 a 09:14 #

      Que yo sepa, este señor es un jubilata…, QUE DISFRUTA DE LA PENSIÓN MÁXIMA DE LA SEGURIDAD SOCIAL, POR HABER SIDO DIPUTADO.
      Esta es la “igualdad” que predican los socialistas, y, en general, todos los SOCIALISTOS… (entre los cuales stán por peperos, faltaría más).
      ¡Y no digamos los del PAR, que esos se apuntan hasta a un bombardeo, con tal de CHUPAR DEL BOTE!

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