Mujeres y Medicina

7 Mar

Por Javier Deus Fombellida, profesor titular de Cirugía

Javier Deus Mondevilla

Javier Deus Mondevilla

La mayoría de los jóvenes que se interesan por la profesión médica son mujeres, lo que tiene notables repercusiones en la relación con el paciente, en la calidad de los servicios y en una visión más global, interdisciplinaria y preventiva.

Los sociólogos de las profesiones comenzaron a interesarse por la medicina a partir de los años 80. En esta profesión, que ha permanecido bajo la hegemonía masculina, parecía evidente que los médicos mujeres debían calcar su conducta y su comportamiento al de los hombres. Hoy la mayoría de los jóvenes que se interesan por la profesión médica son mujeres y por ello deben ser cambiadas, o al menos sensiblemente modificadas, nuestras organizaciones y nuestras practicas. En la Facultad de Medicina de Zaragoza, entre los años 2000 y 2016, el 72,07% de los alumnos que iniciaron los estudios eran mujeres así como el 71,15% de quienes, durante este mismo periodo, los finalizaron.

Si hasta hace algunos años ellas mostraban ciertas preferencias en especialidades, tales como la ginecología y la medicina general o la pediatría, hoy hay mujeres médicos en todas las ramas y especialidades medicas, comprendidas las quirúrgicas y los cuidados intensivos. La feminización de la medicina ha entrañado innumerables impactos positivos para el conjunto de la profesión, particularmente en medicina interna así como en la medicina de atención primaria, especialidades que necesitan en su ejercicio una aproximación al paciente, global e interdisciplinaria.

Por otra parte, ha tenido notables repercusiones en la relación médico-paciente, en la calidad de los servicios y en la profesión médica como tal, orientándola hacia una visión global y a la prevención. La trasformación ha suscitado interrogantes sociológicos relativos al cambio de una práctica ‘paternal’ hacia un modelo más ‘maternal’, ejercido tanto por las mujeres como por los hombres médicos. Pese a todo, los hombres en los hospitales ocupan todavía los puestos más altos de la escala jerárquica: el 70-80% de las jefaturas de los servicios y de los cuadros directivos. Por otra parte, las mujeres continúan haciendo frente a muchos obstáculos para poder llevar a cabo una carrera, académica u hospitalaria, en la especialidad de su elección –a veces sufren competencia desleal por parte de sus jefes, a causa del espectro del permiso de baja maternal–, y por la conciliación con la vida familiar. En paralelo ¿cuántos hombres estarían dispuestos a poner entre paréntesis su propia carrera para dejar a sus mujeres abrirse un camino y crecer a nivel profesional?

Las mujeres han debido adaptarse a las condiciones de trabajo del médico, aceptando acumular trabajo y vida de familia en unas sociedades profesionales que, en general, no han tenido la misma capacidad de adaptación. De todo ello resulta que el ejercicio femenino de la medicina se distingue del ejercicio masculino, en un cierto número de puntos y ello repercute en la elección de ciertas especialidades y su índice de actividad profesional. A pesar de todo lo señalado asistimos a una equiparación y un equilibrio de fuerzas en el medio hospitalario. En cualquier caso es, absolutamente, necesario continuar luchando por mantener a estas mujeres médicos en el ejercicio de la medicina ya que representan un capital importante, con enorme talento y capacidad en recursos humanos.

Todo ello pasa por un mayor estimulo del trabajo a tiempo parcial, sin reducción del tiempo de formación, por la creación de guarderías hospitalarias, por la promoción de una investigación clínica que pueda ser, en parte al menos, efectuada no de una forma presencial, gracias a la aceleración de la trasformaciones tecnológicas, o en todo caso con horarios adaptados.

La feminización de la profesión médica es una realidad con la cual deben contar, tanto las instituciones profesionales como las personas que deciden la organización de los cuidados y prestaciones sanitarias. A quienes aún duden de la capacidad de liderazgo natural para ejercer las funciones de dirección y jefaturas de los servicios hospitalarios es necesario indicarles la cita del ‘Harvard Business Review’ 2011; 89: 32-33 (Woolley A. Defend your research: What makes a team smarter? More women): «las mujeres parecen tener más aptitudes para asegurar un liderazgo así como para la constitución funcionamiento e integración de equipos multidisciplinarios».

Origen: Heraldo de Aragón
Anuncios

Una respuesta to “Mujeres y Medicina”

  1. astolgus 7 marzo, 2017 a 12:34 #

    Dr. Deus, completamente de acuerdo con lo que escribe aquí. Yo añadiría una observación personal a lo del cambio de género en los médicos y es que creo firmemente que las chicas estudiantes futuras de Medicina son más constantes, voluntariosas e inteligentes que nosotros, demostrándolo, por supuesto incluso en la vida sociofamiliar. Porque, con la mano en el corazón, al final ¿quién manda en casa?

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: